lunes, 4 de octubre de 2010

Triviario Tapatío

Acaba de aparecer Triviario Tapatío, como un recetario de viñetas sobre el acontecer de Guadalajara, muy incompleto, no habla de la escuela de José Rolón y desdeña a la Peralta, La Ristori y otras musas que dejaron huella en el Degollado.Lo autores son más de una docena, que como siempre viven mal enterados o juegan a la culturix, apuestan más a vender su libro (200$) que a dejar verdadera huella.Es de ahí es este pasaje que hasta ahora los contertulios de ese café no saben a ciencia cierta porque la autora escogió esos aconteceres, cuando es muy otra la realidad, máximo que hasta su papá asistió a dicho antro:

Café Treve

Hoy es un antro gay como tantos.Restaurantes y cafés con problemas económicos suelen cambiar su giro y convertirse en "bares de ambiente", eufemismo que ampara la nueva orientación del establecimiento.Este local, ubidaco en Ocho de julio, fue la segunda casa del café Treve, de tradición, y visitado por personajes e intelectuales.Lo fundaron los hermanos Valdivia Alcaraz, originarios de Acatic, Jalisco, Ramon, el mayor, se especializó en la preparación del café desde muy joven y Trino trabajó en el Madoka durante seis años.Primero se instalaron en Avenida Juárez, cerca del exconvento del Carmen y despues se mudaron al sitio donde hoy es el bar gay. Al Treve acudían intelectuales que según Juan Enrique Rodríguez se les podía agrupar en tres clases: los profesionales. los aficionados y los eventuales, todos a cual más de presuntuosos.También había asientos reservados para los jugadores de ajedrez y de dominó e incluso placas que conmemoraban las mil casas de café tomadas por por algún asiduo parroquiano. El Treve llegó a ser emblemático y antes de pasar a su nuevo propietario, fue incluso el editor y protagonista de un libro titulado Travesías de un café.
Angélica Iñiguez

El libro no tiene editor, pero es de este año 2010, si lugar Guadalajara, tampoco imprimieron colofón.

sábado, 2 de octubre de 2010

Una canción por amor


Una canción por amor

De Carlos Prospéro

CANCION TERCERA

1

Y cuando la noche llega

En el cono de la luz

De la lámpara inventada

Tu imagen viene a mis ojos

Con precisión.

La tristeza de tu ausencia

Se yuxtapone

A la alegría de verte algunas veces.

Melancolía escondida que a ratos se hace presente

Mientras la noche se viene

Y tú circunstancialmente

Estás ausente.

2

La noche

Pasa tranquila

Entre las líneas de un libro

Que modifica el sentir

Mientras, como tú, permite

Un acercamiento intenso

Como el mar en lontananza

Donde nadie puede verle.

Pero cuando estás presente

Todo se desaparece

Y en la oscuridad de todo

Tu desnudez resplandece.

3

A veces, cuando te llamo

Tu nombre se desvanece

En la inmensidad del tiempo

Y el tiempo desaparece

Cuando tus manos de seda

Quitan todo lo superfluo

Y en esencia

En ese nudo destiempo

Nuestra pureza es estrella.

4

Mi corazón es deseo

Como el agua, permanente.

Tu ausencia no lo apacigua

Y tu presencia lo enciende.

Eres el viento que sopla

Por las noches con tibieza

Cuando todo está silente

Y como el fuego que encienden

Los mendigos para el frío

Tu cercanía me prende

Todas las noches, la noche.

5

A veces, cuando te miro

Cuando te toco,

Cuando tu presencia llena todo mi tiempo,

Una confusión me asiste

Hay un cambio de palabras

No enuncio lo que percibo

Hay niebla en el pensamiento.

Solo el corazón acierta

Cuando mis manos te tocan

Cuando mis labios te besan.

El pensamiento confunde

De manera que el pie pierde

Su contacto con la tierra,

Pero mis manos aclaran

Siguen con tiento tu cuerpo

Y con tu luz los objetos

Se definen en mi mente.

6

Pero cuando estás ausente

Las cosas se hacen vigentes

Los objetos y la gente van saliendo de una bruma.

Aparecen de repente

Aparecen en sus actos

Se perfilan en sus voces.

Desde lejos, como el sol,

Tu luz les va dando forma.

7

Ellos siempre están presentes

Pero mis ojos se tornan

Se concentran para verte.

Tú eres luz para mis ojos

Y ellos el fondo difuso.

8

Tú eres la luz que revierte

Como el silencio nocturno

Y yo soy la palomilla

Que por tentarte se muere.

9

La vida toma sentido

Si compartes el espacio al mismo tiempo

Te persigo como el viento se desliza por las calles

Como el niño tras la madre

Como un animal en celo.

Y te alcanzo y te detengo

Y te abrazo y te beso y te sostengo

Y una lluvia muy fina, muy fina nos envuelve.

10

¿La verdad del amor?

La dulce suavidad de tu presencia

La expresión que al corazón exalta

Tu dulce aliento

La saliva diluida por los besos.

¿La verdad del amor?

Mis preguntas te tocan levemente

Tus sonrisas abriendo los secretos

Tu cuerpo sobre el mío

El sol dando color

A la alta primavera.

11

El deseo no anda solo

Los celos te devoran las palabras

Ennegrecen tu sangre

Enaltecen tus dudas

Ocultan tus deseos.

Los deseos son gusanos que devoran por dentro

Flagelan los deseos

Congelan las pasiones

Inhiben las acciones

Separan al amante de la amada.

El deseo no anda solo

Lo sabemos de siempre.

Sólo deja fluir ahora lo que sientes

Y tu dulce alegría, tus gestos, tus acciones,

Mantendrán a los celos en el fondo.