Háblale al Santo
Cuido durante el día muchos aspectos. No tengo espacio en
ninguno de los casilleros de mi cerebro para más. Soy por característica y signo
zodiacal olvidadizo, soy más desmemoriado con los números que con las letras.
Reprobé en nemotecnia. Por eso admiro a los que se acuerdan de todo lo que les
ocurre. Nunca me he sincerado conmigo mismo ni me he evaluado si tengo síntomas
de lagunas mentales, lo siento no soy psiquiatra, ni me gusta esa palabra.
Lo que sí sé es que tengo necesidades que con la edad se van
convirtiendo en imperiosas, y como a lo largo de siete décadas preferí dejar
las cosas para mañana que hacerlas hoy. Me veo sin herramientas y con pocas
posibilidades de aprender técnicas elementales. Aunque como muchos sepa que la
nueva terapia, de concentrarse al máximo durante cinco minutos al día ayuda mucho.
Con la ventaja de que no me falla ni la vista ni el oído no
consigo avanzar ni retroceder, en ese viaje memorístico por mi cuerpo, porque
la mente debe percatarse de lo que hace mi mano o mi pie y también de las otras
extremidades, órganos y sistemas. Creo que es ahí donde vale madre todo.
El pedo de que pierda las llaves fácilmente lo he tratado de
solucionar, primero con un llavero y luego con un portallaves, pero el asunto de la mano y sus conexiones
neuronales con la cabeza de plano no funciona, de las últimas doscientas veces
que se me perdieron las llaves solo una recordé donde las había dejado y eso después
de una hora de búsqueda.
Y viéndolo bien el tema no es tan enredado, si las llaves
que verdaderamente me preocupan ya sé que las tiene San Pedro. Y que no se las
suelta a cualquier guey.
Por ello debo poner más atención, por lo menos el doble de
atención en mis llaves.

No hay comentarios:
Publicar un comentario