sábado, 10 de marzo de 2012
85 poetisas jaliscienses
PROCESO
Entonces
de ser tan sólo luz
brotó la sombra
y surgió el hueco
luego el espacio
y finalmente
el eterno vacío
interminable...
Armida del Pilar (1954)
Yo, Alicia
me empeño en no reconocerme.
Me levanto las faldas de los ojos
por encontrar la piedra que me ciega.
Me abro los armarios de la sangre
encuentro chapas falsas
equívocas, violadas.
Me busco por debajo
de la cama.
Recito a la Oruga
“Usted es viejo, padre Guillermo”.
Y sólo encuentro
la Alicia de palabras
al revés.
¿Quieres que te lo cuente
otra vez?
Érika Ramírez Diez (1962)
Hay piedras
formadas como uvas
cayendo en la humanidad
de la sangre.
Oigo tu voz larga
de aliento azul.
Amo tu boca abierta
donde entran grillos
donde entro cuando ríes…
No me muevo
temo gritar
despertarte.
Desprenderme las alas
y decir
que te vi dentro.
Esperanza Gama
FRAGMENTOS
La punta de mi lengua
se ha quebrado en el espejo,
ahora las palabras no me alcanzan.
Me agoto
entre tantos perfiles confundidos.
miércoles, 7 de marzo de 2012
y no le alcanzó el interés para percatarse de la su-
ma del resultado, una ráfaga en su imaginación lo
traspasó. ¡Eso es!
Llegó a su casa eufórico. Aventó los periódicos al
sofá y se dirigió al estudio.
Sacó del armario un puño de papel y se sentó a
escribir en la flamante máquina. No se extrañó de
su rito de cuando se sentaba a escribir. Muy altera-
do, tecleo y tecleo como si fuera un novel autor.
Apenas iba a la mitad del escrito y se le perdió una
palabra, hizo sin querer una pausa. Y entonces se
preguntó por qué estaba escribiendo un cuento.No
halló respuesta a la mano, la palabra extraviada le
demandó su total atención. Se encaminó a la coci-
na, embargado en sus pensamientos, encendió la
estufa y puso agua para tomarse un té, sabedor de
que no podía tomar más café, pues aún permane-
cía en un estado alterado. Ya más calmado buscó
la bolsita de la infusión y la introdujo en el agua hir-
viendo hasta obtener el color deseado.
Con la taza de la bebida en la mano, se dirigió al
estudio mientras el agua al tornasolarse derramaba
Juan Enrique Rodríguez B.
TRES PLAZAS
Ediciones Tinta Guadalajara 2012
lunes, 5 de marzo de 2012

Gabriel Zaid "A López Velarde, la Revolución le dio esperanzas frustradas. A Reyes, lo dejó huérfano de un padre militar que pudo ser presidente. Leduc fue telegrafista en la Revolución. Gutiérrez Cruz fue un católico de hoz y de martillo"

Hay que tener mucho cuidado, y también quiero dejar bien grabada esta idea en ustedes,, la poesís no depende del temas, la poesía es n ueva por su forma de expresión. Por ejemplo, el gran poeta de México es López Velarde, no Gutiérrez Cruz.¿Por qué? Porque López Velarde fue a la raíz de su expresión, y no al tema, que es una cosa exterior.Lezama Lima
viernes, 2 de marzo de 2012
Aeda colombiano (1883-1942) de personalidad in-
fluida por Saturno y Venus, al igual que el arte el
hombre también posee sus defectos, fue un poeta
añoso capaz de todo, su obstinación con tintes de
violencia no tuvo otra rienda que la desmesura.
Vino a Guadalajara en 1920, porque su amigo He-
liodoro Valle le proporcionó una recomendación
para el gobernador Vasilio Vadillo, y éste lo nom-
bró director de la biblioteca publica del estado, lo
que disgustó a nuestros intelectuales , incluyendo
a los del Centro Bohemio y Prensa Unida.
Acompañó a Vadillo a una gira por Sayula, y el va-
te colombiano compuso la Elegía a Sayula. Ambos
complementaban sus planes, que apuntaban para
donde mismo, gusto por escribir versos ,artículos
periodísticos y por la publicación de diarios.Vadillo
ahorraría su sueldo devengado como gobernador,
y al final de su mandato adquiriría una imprenta,
para publicar un periódico del cual Barba Jacob se
ría pieza importante.
Un año duró el sueño y ambos personajes se aleja-
ron de Guadalajara.
En sus últimos días, Barba fue un hombre lucido,
asaltado en cada verso por los demonios “Mi poe
sía es para hechizados, esconde tormentas, relám
pagos y aullidos.”
