XI
Estaba yo en eso
De las figuraciones
Luego de ingerir
La primera taza
De café.
Cuando al desparramar
La vista, observo
A uno de esos parroquianos
Que de vez en vez
Asisten a el café
A degustar
Y gustarse.
El asunto es que el tipo
O la tipa, nadie sabe
Tomaba la taza del café
Por las asentaderas
Luego la acariciaba
Es decir, tallaba
Sus manos,
o los miembros
dedos y demás, por todo
El recipiente
Exclusivo para líquidos,
bueno eso creía yo.
Luego iba recorriendo su cuerpo
con delicadeza y paso a paso
Lentamente
Muy lentamente
Como cerciorándose
De todo lo que iba
Reconociendo.
Luego volvió la taza a la mesa,
Seguramente,
Apurado por lo caliente
Del utensilio.
Y yo asombrado,
Pero cuando retomó
el objeto del deseo,
entró en éxtasis.
No lo creí
Empezó a besar el cuerpo
No daba tragos,
sino que daba besos
al recipiente y al líquido.
No conté los besos
Me hubiera gustado
Hacerlo.
Pero, luego supe
Para regocijo del mundo,
que todo mundo lo sabía
y que no era la primera
Vez que lo hacía.
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