lunes, 9 de octubre de 2017


HAY VECES QUE EL CAFÉ TE ENCIENDE

PRESENTACIÓN
Hay veces que el café te enciende representa la realidad de un individuo solitario que se relaciona con el mundo a través de una taza de café que comparte con sus amigos, unos insignificantes, los buenos, y otros de mucho significado, los malvados.
El poemario es una muestra de la soledad en la que viven los bebedores de café, su mutismo, su incapacidad de adentrarse en el mundo.
Ven al mundo y a sus congéneres desde su silla, desde su mesa, desde sus propias creencias y sus gustos, y el café humeante.
El poemario expone una realidad social de manera indirecta, a través de unos ojos personales, que revelan lo que ese yo mira y cree.
Tal actitud es la que domina entre los jóvenes y permea a los hombres mayores. Un mundo sin mujeres, un mundo exclusivo de los varones.
El poemario es una representación del hombre solitario, del hombre sin mujer, del hombre que cree que puede cambiar al mundo sin moverse, sin cambiar de actitud, desde su mesa en la que bebé su café, caliente a veces, frío otras, siempre cargado.
El poemario está compuesto de veinte poemas, uno de ellos dividido en tres partes; todos en un tono de ironía melancólica sustentada en la reflexión, y unidos por un sentimiento de carencia de los valores tradicionales (amistad, lealtad, amor, armonía).
Adéntrese, señor lector, en esta representación íntima de un hombre y su entorno. No dudo que se verá reflejado en estos poemas breves, concisos, melancólicos e irónicos.
¡Adelante!

Guadalajara, Jalisco, verano de 2017.
Carlos Prospero
                      XIX
Llegó al café abatido
embotó su aparato digestivo  
con tanto café                                                                                                                                                   
como si hubiera llevado
su auto a la gasolinera.
No habló, su abatimiento
no se lo permitía,
al tercer café sus ojos
se desorbitaron,
hubo quienes sugirieron
pedir un consejo a Laplace
y otros se inclinaron por hablar
a la NASA para una consulta.
La mesera nos miraba con recelo
como diciendo
¿qué hice?
Después de un largo silencio,
comprendió que esperábamos
al menos, una explicación.
Llanamente dijo, he sido defensor
de los animales, antitaurino
y admirador del Niño Verde
e intercesor de la fauna
pero sucede que por imprudente
 que de un manotazo
interrumpí un coito entre dos zancudos:
y la culpa me persigue,
¿les quedó claro?

             XX
Al café asisten rostros
belleza anónimas
y bullangueros con tablet,
jugadores de ajedrez y dominó
mucho ruido y poca apuesta,
todo un mundo variopinto.
Los que ya no van
es porque les falta pretexto
o se entretienen en estar
espantando a Cronos.
Días contentos y días en do, re, mi...
sol y sombra como en el Telmex
como en otros cafés
que si dejan fumar, en fin
sobre cada arista de la mesa
siempre ha existido, piso parejo
y la posibilidad, de componer el mundo
dentro de la diversidad y pluralidad
siempre y cuando el café
en pleno y con sus auténticas
propiedades te haga efecto.

jueves, 5 de octubre de 2017



                XVIII
Estuvimos taladrando en el vacío.
Y provocamos el caos,
el dueño del café nos vigilaba
asustado,
no sabía si llamar a la poesía o
a los bomberos para que nos
enfriaran con chorros de agua.
La temperatura se puso en contra
de todos, pero en especial:
muestra, hasta sentimos que
el calentamiento global
nos afecta a propios y extraños.
El fin ya no justificaba los medios
y las tazas de café menos.
II
Dios diseño la mesa
para que nos acojamos
a las cuatro aristas en busca
del perdón terrena y temporal,
cada quien su arista
y se respeta la manera de pensar.
Sí estuvimos tratando de arreglar el mundo
pero no pudimos.
¿Qué fue? algo pasó
en nuestra mesa.
III
Sin acordarnos de Adán y Eva,
detuvimos la mirada
en las cuatro aristas,
hasta se burlaban de nosotros,
cuando alguien hablaba
llegaban las moscas y nos interrumpían
teníamos que utilizar las manos
para espantarlas
y espantábamos de paso las ideas.
El café no cooperó
estuvo ese día muy amargo
como si no estuviera bien tostado,
es un decir,
porque buscas culpables,
porque cuando no puedes
componer el mundo
es mejor que interpreten tu silencio

martes, 3 de octubre de 2017

Estaba a punto
de encender mi pipa
y con el disgusto
de beber cafè frìo.
Cuando se me ocurriò,
(llevaba tiempo con
esa gloriosa idea)
alzar la voz
para exigir la independencia
de Jalisco. Cuando mi pipa
se apagò ¿serà una señal?
luego observo, con pena
que la caja de cerillos
proviene de Chile.
Y me pregunto:
¿Puede independizarse un estado
que ni cerillos produce?

-----------------O-------------

Hay quien dice
que la mesa del cafè
es gangosa,
otros la denostan
por muda
y despues de dos tazas
con lìquido espeso
yo observo que su lisura
no es autentica
pues la mesa es irreal
y sus cuatro aristas
dicen màs
que lo que el recato obliga
al objeto o utencilio
màs prudente.

viernes, 22 de septiembre de 2017

         XI
Estaba yo en eso
De las figuraciones
Luego de ingerir
La primera taza
De café.

Cuando al desparramar
La vista, observo
A uno de esos parroquianos
Que de vez en vez
Asisten a el café
A degustar
Y gustarse.

El asunto es que el tipo
O la tipa, nadie sabe
Tomaba la taza del café
Por las asentaderas
Luego la acariciaba
Es decir, tallaba
Sus manos,
o los miembros
dedos y demás, por todo
El recipiente
Exclusivo para líquidos,
bueno eso creía yo.
Luego iba recorriendo su cuerpo
 con delicadeza y paso a paso
Lentamente
Muy lentamente
Como cerciorándose
De todo lo que iba
Reconociendo.
Luego volvió la taza a la mesa,
Seguramente,
Apurado por lo caliente
Del utensilio.
Y yo asombrado,
Pero cuando retomó
el objeto del deseo,
entró en éxtasis.
No lo creí
Empezó a besar el cuerpo
No daba tragos,
sino que daba besos
al recipiente y al líquido.
No conté los besos
Me hubiera gustado
Hacerlo.
Pero, luego supe
Para regocijo del mundo,
que todo mundo lo sabía
y que no era la primera
Vez que lo hacía. 

viernes, 15 de septiembre de 2017

Tuvimos un amigo
por quince años en el café
que un día nos pidió donar sangre
para el trasplante de su hijo.

Fuimos todos
y troche moche cumplimos
y una vez nos tocó ver el resultado
de nuestra solidaridad altruista.

Después no supimos más,
ni del donante ni del trasplantado,
pero desde entonces, cada vez
que llega un nuevo contertulio
a nuestra mesa,
los que fuimos donadores
nos volteamos a ver como diciendo:
"No será este uno de esos que piden sangre"
Cuando estas
solo en la mesa
del café, es fácil
entablar un monologo
con dios mismo.
Lo difícil es tener
que soportar
a más de algún necio,
que con mala educación
se entromete
en una plática que no es suya.
Moraleja: Señal que ni Dios
puede con los metiches.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

El líquido del café
es un combustible
o sea,energía
no renovable, 
será por eso
que al actuar
se empodera
y suele nutrir
la luz del alma.