Estuve mirando
las nubes mucho tiempo y no te vi. Mañana intentaré buscarte en tierra.viernes, 19 de abril de 2024
lunes, 9 de octubre de 2023
Fragmento de carta
“Pero también puede ser que ciertas pasiones, de naturaleza sublime, sólo puedan dársenos imaginariamente para no destrozarnos con el monto de su preciada realidad”.
“Tal inconsistencia quizás provenga de jerarquías que cosas y seres están destinados a cumplir en su proceso de superación cuyo riesgo consiste en que de no ser de ella acreedores, estamos siempre a punto de destruirnos”. Págs. 104,105.
3
ESTHER PRYNN
(La letra escarlata de Nathanniel Hawthome)
“Estamos frente a una novela que abriga en sus páginas a seres espectrales que se ven atraídos; que vagan y rondan por sitios para ellos atávicos, como si no tuvieran más vida que aquella que emana, como apéndice, de un suceso especial, categórico, punto clave para entenderse, pues el espacio -el sitio- y el tiempo interior -un suceso determinado- les dan una coherencia histórica que no por ello les presta una realidad distinta a la espectral”.
“Porque el suceso que volvió espectral a Esther Prynn consistió en haber tenido, siendo mujer casada, una hija de alguién que no era su marido. Tal delito -oscuro tinte que ensombreció su vida la constriñó a vagar por Boston, ciudad puritana que, para aliviar el pecado por medio de una severa penitencia, obligó a la adúltera a llevar para siempre sobre su pecho una letra A, escarlata, que indicaba, por el color, la estridente mancha de la deshonra”. Págs. 176,177
4
PRINCESA DE CLEVES
“Hay personas a las que no se les puede demostrar la pasión que por ellas se siente
Hay personas a las que no se les puede demostrar la pasión que por ellas se siente más que a través de hechos que no les conciernen; y no osando manifestarles que se les ama, se trata, al menos, de hacerles ver que no se acepta otro amor que no sea el suyo”, dice Madame Lafayette en una frase que, a juzgar por el sondeo anímico, bien podría firmarla Marcel Proust”.
“La terquedad de la princesa es el pedestal de su mortalidad. Debido a ello lo más obsesivo y torpe de su naturaleza se convierte en valores morales de grave calidad. Pero en ese escatimar la mitad y sí misma al marido y la otra mitad al amado se niega su cristalización, su cabal expresión humana. Muy a la ligera, su caso podría juzgarse como cobardía, pues tal es el ángulo lato de su vida. Pero si se observa la medalla de la otra cara, ¿No es la renuncia uno de los más altos signos de cultura y espiritualidad? Págs. 108 y 111.
Tan sólo he subrayado una presencia idealizada.
Olivia Zúñiga
18 de junio de 1918.
martes, 18 de abril de 2023
MIS MEMORIAS DEL COVID-19
Sigo aquí
Sin ser más ni menos. Ataviado con mis pensamientos, más dichas que desdichas, con más pena que gloria, pero esforzándome en el motivo de mi verdad. Buscando la fórmula que proteja ese bien común que nos conduce a aumentar nuestra pobre capacidad de vivir. Es decir que nos lleve a equilibrios donde cometamos menos errores y dejemos este mundo con pruebas suficientes de que nuestro transcurrir no fue en vano.
Todos sabemos que el ocio a la larga es un gran productor de errores, y que la pereza nos atosiga para que los aceptemos, y de esa forma se deteriore nuestro maltrecho control mental y tengamos que recurrir a pedir apoyo psicológico. En mi caso, y en el de muchas personas no para el intento de convertir ese ocio en algo productivo, que me consuma los menos posible. Pero no hay nadie que pueda juzgar si mi ocio acumulativo y potable va a servir. Por ello considero que mi entretención es un tabú. Ahí acepto y revaloro el hecho de tomar buenas decisiones, a veces justas y en ocasiones injustas, ese ajuste esta diario conmigo, no me abandona jamás.
No faltan días en que me declare en el filo de la desesperación, en la imposibilidad de hacer más con menos, a diario, en mi examen de consciencia al anochecer me recrimino porque pude acumular más logros, y con ese sabor semiamargo me dispongo a dormir buscando siempre que el descanso sea reparador.
Me gustaría tener sueños a colores, pero me conformaría con recordar algo de lo soñado. Hace mucho que no sueño nada. Pero hace mucho que a diario me acosaban las pesadillas. Esto creo va mucho con ser bueno y dormirse con la conciencia tranquila, en ese yo llevo la delantera. Pues las pesadillas siempre me despojaban de algo, eran abarcativas, al grado que sentía que me iban a dejar encuerado en la trastienda, que padecería alguna enfermedad incurable o que perdía alguno de mis miembros, de cierta forma todas eran crueles, siempre yo era el perdedor. Y esa temporada puedo afirmar que es lo más cercado que permanecí a algo semejante a esta pandemia, salvo que nunca pensaba en ellas antes de acostarme a dormir. He ahí la diferencia apareciendo con nitidez, hoy nos acostamos preocupados y amanecemos con la tentación de ir a someternos a una prueba de COVID, por nosotros y por las consecuencia de quienes nos rodean.
lunes, 1 de agosto de 2022
INVERNAL
Dile niña que estoy mala,
Que de frío estoy
muriendo,
Porque el sol está muy
alto
Y yo muy lejos del cielo…
Y como llega el invierno,
Faltando abrigo á mi
pecho,
Agonizo entre la escarcha,
Entre los hielos me muero.
Guadalupe Rubalcaba
Nació en la ciudad de
Guadalajara el 28 de abril de 1867, hija del señor coronel Felipe Rubalcaba y
de su esposa la señora Josefina Flores de la Torre.
Balbina González
Nació en la ciudad de
Guadalajara el 28 de abril de 1867, hija del señor coronel Felipe Rubalcaba y
de su esposa la señora Josefina Flores de la Torre.
EL BESO
Dos jóvenes discutían
Ayer acerca de el beso:
Decía una que era malo;
Y la otra que era bueno;
Y más o menos vertían
Sus juicios en estos términos:
¿Cómo, decía la segunda,
Cómo ha de ser malo el beso,
Cuando en los tiempos actuales
Tan celebrado lo vemos?
La alta sociedad lo admite
Como una muestra de afecto,
De educación, de finura,
Y creo que hasta de progreso,
Pues atrasada se juzga
La nación, ciudad o pueblo,
Donde ven con desagrado
La actual moda de los besos.
Quizá por ésto los hombres
De un país del extranjero,
(Que es por cierto ilustre y culto)
También saludan con ellos,
Por supuesto no a los seres
Que son de su mismo sexo;
Esto sería tan insípido
Como ridículo y feo.
—Bien, decía la otra, este punto
Discutirlo yo no quiero;
Me someto a lo que opinen
Personas de juicio recto,
Sin embargo, he de decir
Que nunca besar es bueno;
Y aunque con fuertes razones
Puede probarse este aserto,
Solo expondré que tal moda
Ridiculizo y repruebo,
No más porque no me besen
Ni besar yo, si no quiero.
Además ¿no vendió Judas
Con un beso a su Maestro?...
Y como solicitaron
Mi opinión, díjeles presto,
Mi opinión es muy sencilla:
Hay mil besos que repruebo,
Como también otros mil
Que venero y que respeto;
Entre éstos los que una madre
Imprime con santo afecto
En el rostro de sus hijos:
Esos son besos del cielo.
Y quien hijos no tuviere
Tan solo a los niños tiernos
Los debiera prodigar,
Que es prodigárselos, bueno;
Y no se manchan los labios
Dando a la inocencia besos.
En fin, lo que no me gusta
Es que se juegue con ellos
domingo, 3 de abril de 2022
GLORIETAS
Llegas a la glorieta, vas manejando, o crees
que vas manejando. Y entonces te das cuenta que hay gente en la calle que
quiere manejarte, decirte que hacer y que no hacer. Cuando esperas en el
semáforo y tarda en cambiar a verde, sin que te des cuenta llega un presuroso
vendedor y te deja una cajita junto al limpiabrisas, ves como va dejando
cajitas a todos y dices, al menos no me hizo menos.
Tu stress aumenta, es una glorieta y tarda más
de dos minutos en cambiar el rojo por el verde. Ài estas, que si, que no, que
caiga el chaparrón.
Llega un franelero a querer limpiarte el vidrio
grande, le dices que no, pero avienta un chorro, que luego seca con desgano,
carros van carros vienen, pero tú sigues firmes en alto, pensando en que hay
mucho calor y lo mejor es que llegues a un oxxo para comprar cerveza en oferta.
Acuden más vendedores, como si fueras un imán
ves pasar a vendedores de franelas, chicles, botanas y vive 100, agua de coco,
duros, semillas y obleas como para que te aficiones a las drogas.
No sabes que pasa, es México o es tu
circunstancia, todos los vendedores parecen individuos a los que los expulsaron
de la escuela, y si no les va bien, optaran por convertirse en tragafuegos, o
la vida los impulsara a otros campos. Una niña indígena sube a sus hombros a su
hermana que lanza dos naranjas y las comienza a malabarear.
Nunca sabes si esto es el principio o el fin,
lo que captas es la vida en 120 segundos, y en lo que cambia el semáforo, eso
puede alterarse, ya sea la cotización del dólar, el gobierno neoliberal o el
gusto de la gente, y entonces demandará que le vendan tortas ahogadas en tanto
se cambie el semáforo.
Ponen el siga, todo el verde es vida y la vida
sigue...
viernes, 30 de julio de 2021
Fue el año de las modificaciones
de los cambios radicales
del debilitamiento de las confianzas
de los asuntos pendientes.
Covid-19
Séptima parte
Así las cosas, un monstro nos asecha en cada rincón del planeta, una nueva ola llega a nuestro círculo de conocidos y amigos. Y comienza aquello de que te estás quedando solo, que el alma vital de tus amistades cada vez pierde vigor . Eso hace que sientas que ya no puedes más. Ya dos meses de vacunado, y aún en total indefección, la vacuna no te asegura que no te contagies, sólo ayuda para que no se manifiete el contagio tan fuerte.
Y te llegan dudas de si alguna vez hubo un paraíso terrenal. Parece que nuetra protección quedó abandonada en un congestionamiento sin remedio. Los círculos
del cielo y del infierno son transferencias a cuenta de la cifra diaria de
muertes, hoy día de San Ignacio de Loyola nuevamente estamos implorando
misericordia.
Mi memoria
se deteriora más pronunciadamente gracias al encierro, soy de esos a los que la
casa les pica, prefiero andar en la calle, en el café con mis amigos o ir a
buscar ejemplares raros a las librerías de viejo o entrar al mercado al menudo, o, a
Santa Tere a comer sin tener que lavar un plato o preocuparme por la falta de
ingredientes en la cocina. Y es exactamente este sitio en donde no me asumo y
no me concentro, al grado de que ya varias veces se me olvida que ya le había
puesto sal a un guiso y le vuelvo a poner. Y padezco ese síndrome de no
recordar en dónde dejo las llaves a pesar de usar un llavero y un portallaves,
de cien veces que se me pierden sólo una vez recuerdo en donde las dejé.
Y como la misericordia
nos abandonó a nuestra suerte, la templanza se aleja cada vez más de nuestra
vida cívica, si es que algo nos queda de ella. Y es que en una entrega anterior
hablaba yo de que la espiritualidad no aparece, y no la encontramos porque
jamás, durante la pandemia hemos puesto en práctica las virtudes cívicas, esas
de las que hablaba Platón. Porque nuestro equilibrio armónico vive bajo amenaza
y en la incertidumbre. Todos los días a todas horas debemos observar la sana
distancia y ponernos el cubrebocas. Y saben qué. No lo hacemos. Y vemos los
sufrimientos de los enfermos y su deterioro y solo los apilamos como parte de
la cifra diaria de muertos.
Otro sí, creo
que Dante Alighieri jamás imagino ver el infierno en la tierra, y nosotros
estamos a punto. Todo porque no hemos querido aprender, llegó la primera ola y a duras
penas logramos sobrevivir. Jamás pudimos decir que nosotros teníamos los
zapatos y las manos limpias. La careta, el cubrebocas, las toallitas
desinfectantes, el tapete para sanitizar, el gel y demás enjuagues sólo fueron
parte de la lista del supermercado. Su uso errático, anárquico y convenenciero.
Nos convirtió en prospectos a modo de ser contagiados. Aunado a los oídos
sordos y las “ganas por salir” de casa. La sordera. Cada quien escucha lo que
le conviene. Mi interés y el provecho del gobierno son distintos. Los que
manejan la publicidad de la pandemia últimamente han mandado mensajes
equivocados, el primero referente a la inmunidad de rebaño. Como vamos a lograr
eso si no producimos vacunas. Si los países que producen vacunas no lo han
logrado. Se sabe que Biden ofrece 100 dólares al que se quiera vacunar y ni así
ha logrado parar muertes y contagios. Y acá, nunca se alertó lo suficiente a
los vacunados y abrió espacios que debería cerrar. Y su estrategia de
vacunación fue fallida, es decir, los vacunadores deberían de presentarse
diariamente en los lugares de contagio y ofrecer sus escasas dosis a la gente que por alguna razón no puede quedarse en casa y sale diario a exponerse.
Pero no
hay quien tenga ideas geniales, no hay quien ponga la muestra, los que han
hablado y presumido de haber controlado la endemia han tenido que tragarse sus
palabras. Solo Dios sabe. Solo la misericordia nos alienta cada día a ir para
adelante. Para buscar luces en esta obscuridad tan cegadora, tan cruel y tan
larga. La legalidad: virtud a la cual los poderes
públicos están sujetos es letra muerta o está contagiada, hospitalizada
y con respiración artificial, por ello la gente se ha vuelto irrespetuosa de
las normas de convivencia impuestas por las autoridades. O sea, legal o ilegal
cada quien se salva como pueda, y el maremágnum que primero aclare que sí y que
no, y que cada quien invierta su parte y si cosecha intereses bueno y si no, también.
martes, 27 de julio de 2021
Háblale al Santo
Cuido durante el día muchos aspectos. No tengo espacio en
ninguno de los casilleros de mi cerebro para más. Soy por característica y signo
zodiacal olvidadizo, soy más desmemoriado con los números que con las letras.
Reprobé en nemotecnia. Por eso admiro a los que se acuerdan de todo lo que les
ocurre. Nunca me he sincerado conmigo mismo ni me he evaluado si tengo síntomas
de lagunas mentales, lo siento no soy psiquiatra, ni me gusta esa palabra.
Lo que sí sé es que tengo necesidades que con la edad se van
convirtiendo en imperiosas, y como a lo largo de siete décadas preferí dejar
las cosas para mañana que hacerlas hoy. Me veo sin herramientas y con pocas
posibilidades de aprender técnicas elementales. Aunque como muchos sepa que la
nueva terapia, de concentrarse al máximo durante cinco minutos al día ayuda mucho.
Con la ventaja de que no me falla ni la vista ni el oído no
consigo avanzar ni retroceder, en ese viaje memorístico por mi cuerpo, porque
la mente debe percatarse de lo que hace mi mano o mi pie y también de las otras
extremidades, órganos y sistemas. Creo que es ahí donde vale madre todo.
El pedo de que pierda las llaves fácilmente lo he tratado de
solucionar, primero con un llavero y luego con un portallaves, pero el asunto de la mano y sus conexiones
neuronales con la cabeza de plano no funciona, de las últimas doscientas veces
que se me perdieron las llaves solo una recordé donde las había dejado y eso después
de una hora de búsqueda.
Y viéndolo bien el tema no es tan enredado, si las llaves
que verdaderamente me preocupan ya sé que las tiene San Pedro. Y que no se las
suelta a cualquier guey.
Por ello debo poner más atención, por lo menos el doble de
atención en mis llaves.
