viernes, 20 de diciembre de 2013

                              Ma. Esther Arroyo Amador

De apellido ilustre, esta poetisa publicó en 1971 "Lira de un ideal", con prologo de Pbro. Francisco Fernández que posteriormente sería sr. Cura de Atemajac del Valle y también del templo de San Juan De Dios.
Ella fue una luchadora social que trabajo a favor de las obreras, su madre Fue Ma. Dolores Amador homónimo de la poetisa que se juntaba en Lagos de >Moreno Con Azuela, Reyna y Glez de León.
Ojalá y todo esto tenga oportunidad de esclarecerlo.

                                                         FANTASIA

                          PORQUE CADA REFLEJO PARPADEANTE
                          QUE DE LUCES TAPIZA EL FIRMAMENTO
                          ME PARECE SORTIJA DE DIAMANTE
                          QUE ENGALANA CON SU BRILLO AQUEL MOMENTO.


martes, 22 de octubre de 2013

LOS CONTORNOS RASPOSOS...

El gato siempre supo que los contornos
rasposos y fríos de las estatuas
eran mil veces mejor a lo gélido
de los retratos en sepia romana.

Por ello desde su infancia
y su juventud rebelde
odiaba que alguién lo inmortalizara
en algún material que terminaría
tarde o temprano siendo vil chatarra.

Y pese al desacuerdo con su psiquiatra
no reparó en gastos para ponerse a escribir.
Comenzó con parodias como aquella
del kiosco de mariquita con un manton de tisu.

Pero pronto evolucionó a la poesía moderna
con singular éxito y reconocimientos
pero cuando entró a las listas de los cinco
mejores poetas del momento.

Hizo declaraciones que por poco
le cuestan la carrera y la bohemia
A los periódicos declaró dos que tres
netas y hasta se escuchó jactancioso
luego adoptó pose de rebeldía
y terminó como un consumado bardo maldito.

Y otra vez quedó listo para que su psiquiatra
los remoldeara de acuerdo a la moda en Roma.
Y muchos días anduvo alzadito y baladrón.

Y cuando llegaron a entrevistarlo
los de la revista Vanidades, el celebre
poetilla se le ocurrió salir con la jalada
de: “imagínese que escritor soy
que cuando conduzco por avenidas
y me atoro en un alto. Saco mi libreta
para tomar notas y escribir citas breves.
Cambiando hasta de voz añadió. Si sólo fuera
un guapo, sacaría mis enseres de pinturas
para maquillarme.

domingo, 11 de agosto de 2013

Adriana Leal

                                                                  Adriana Leal

De raigambre tapatía, habita por los rumbos de San Juan de Dios y joven aún publica "Flor de humo*" una plaquette en la que recorre su cuerpo en plena efervescencia.Trasunto por los caminos autobiográficos en donde mezcla su erotismo de musa ámbar, y mariposa que por las mañanas acaba en el desengaño.Sus poesías empapan y sudan en la urbe y juguetean con los objetos de una urbe cada vez más remisa a la asistencia e insistencia amorosa. Voz que arranca un suspiro y convierte el aire el cálido rejuego de los miembros apetitosos de la hembra.Su liquidez alcanza a salpicarnos de rocío:
                                                             
                                                              Ave María, sin semilla
                                                              tu vientre
                                                              ...
                                                              Ave María, brota mar de
                                                              tu flor,
                                                              ronda el insecto a libar
                                                              de tu sabor.

De su largo caminar por la metrópoli nacen sus versos de mayor inspiración, son pareados y cuartetas arrancados como con las uñas de su piel.

                                            A raudales voy montándome, febril y desplumada
                                            en la fogata que es ahora la tierra
                                            en que se posan mis nalgas abierta,
                                            y mi piel empieza a incendiarse.

Una muñeca efervescente como flor de humo que a punto esta de provocar un incendio que amenace al sexo opuesto y demás alimañas que habitan nuestro planeta.

* Flor de humo
Colección Alimaña Drunk
Guadalajara ,1996, 32 págs.

viernes, 5 de julio de 2013

Lascas

Otra revista tapatia fue "Lascas".

Quedan pocos ejemplares de esta revista y en general se sabe poco, pero sirve para demostrar que siempre hubo en la ciudad un interés por parte de los noveles escritores por dar a conocer su trabajo.

viernes, 28 de junio de 2013

                                                                     CARTA DE JUAN RULFO

                                                                                      Guadalajara, 6 de Junio de 1961 *


Querida Mariana:

Hemos recibido todas tus cartas. Por haberme sentido enfermo no había dado res- puesta a ellas suplico por lo tanto me disculpes prometiéndote que en lo futuro ya seré más formal en la correspondencia.

Recibimos tu cheque de Gallimard  lo cual te agradecemos mucho.
Refiriéndome a los asuntos que me tratas en tus distintas cartas:
He visto la nota de María Sten, donde aclara que ha traducido 2 cuentos y proyecta     la traducción de Pedro Páramo, lo que no sé es de que país se trata y para qué Editorial, en  cuanto  a  la  carta  de  Mondadori está claro que existe una confusión en ellos puesto que no hay ninguna obra con el título de Anacleto Morones fuera del cuento que aparece en El Llano en llamas, como ellos mismos lo reconocen. 
Cuentos inéditos no hay por ahora, aunque andan 2 ó 3 publicados en revistas y que no están incluidos en el libro.
* Las notas a pie de página son de Samuel Gordon y Roberto García Bonilla.
1 Se refiere a la traducción de Roger Leseot aparecida en esa casa editorial en 1959.
2 Sten, María. Se trata de María Rossenstein exiliada antifascista polaca, profesora
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y antigua funcionaria de la Embajada  de Polonia en México.
3 Esos textos eran "El día del derrumbe" (México en la Cultura. 3 34 . 14 de
agosto, 1955. Suplemento de Novedades) y "La herencia de Matilde Arcángel"
(revista Metáfora. 4, sep.-oct., 1955); así como "La vida no es muy seria en sus
cosas" (revista América. 40. México. 30 de junio de 1945, Y "Un pedazo de noche"
(Revista Mexicana de Literatura. Nueva época 3, septiembre, 1959).

Ahora Mariana no estoy muy seguro, pero creo que, la opción para la publicación                 
de El Llano en llamas se la dio el Fondo de Cultura a Giulio Einaudi, 4 sin embargo
como   te digo no estoy seguro de esto. 5 He recibido cartas de Nora Chevallot de
San Luis Potosí en donde me dice que ha entregado la traducción de El Llano en  
Llamas a Gallimard pero aún no tienen noticias de su publicación.
lo del asunto de Holanda creo que las cosas pueden quedar resueltas tal como tú
lo decidiste en nuestra última plática.

Espero me perdones tantas molestias.

Reciban cariños [sic] saludos tú y Paul, 6 de Clara 7 y los niños.


                                                                                                             Juan.

domingo, 23 de junio de 2013

EL NUMERO DOCE DE LA REVISTA CREACIÓN.
Rubín me dijo que solo le había originado dolores de cabeza, que realmente era èl el que redactaba todo: Contiene un artículo, o más bien dicho una columna "Resaca" donde festejan que no le dieran el Nobel a Alfonso Reyes, ya que ese año era fuerte candidato.El  número diez es inconseguible, pues apareció ahí la acusación de plagio contra Reyes.

sábado, 22 de junio de 2013

Otra revista que aparecia y pronto adornó la mesa del café, fue Creación.Era una publicación seria y dedicada, a la que se le ha prestado demasiada poca atención, solo agunos comentarios como de desenfado y aquel lance de Rubin y el socarrón de Jorge Munguia en que acusaron a Alfonso Reyes de Plagio, esto cuando el de Monterrey figuraba entre los candidatos al premio Nobel.Todo aquello no paso de un escandalo en el que Rubin  con postura intransigente asumió y pago las consecuencias.
Dice el multicitado Carballo en Ya nada es igual :
 "Ramón Rubín sacó su propia revista, Creación, ayudado por un fantasmal bloque de obreros intelectuales. Silvestre y combativa, su influencia en la cultura jalisciense fue mínima.  Llamó la atención en una sola oportunidad, al acusar de plagio a Alfonso Reyes. Sus razones eran fundadas.En un pequeño artículo, creo que recopilado en las burlas veras, don Alfonso se acercó peligrosamente a la calca de un texto difundido por Selecciones del Reader's Digest. Se armó una mínima polémica, y Reyes tuvo que confesar su error”.
Todo comenzó con el número 10 de enero-mayo de 1955,pero no dejo de salpicar hasta octubre del siguiente año.Para el  número 11 de la revista  los redactores de Creación, se mofaban del literato regiomontano,y se enorgullecían de que no hubiera obtenido el Premio Nobel al que se le consideraba un fuerte candidato.
La revista era órgano oficial del bloque de obreros e intelectuales de Guadalajara.

viernes, 21 de junio de 2013

Carta del Conde de las Navas sobre la obra del Ilmo. Sr. Dr. D. Alonso de la Mota Y Escobar

El Bibliotecario Mayor de S:M.

                                                                                             Real Palacio, Madrid 26-VII-1916
Sr. Don Juan B. Iguíniz
México.

Muy distinguido Sor. mío: contesto a su atenta carta del 26 de Junio último.Esta Real Biblioteca no posee ninguna obra del Obispo Dr. Don Alonso de la Mota y Escobar.En mi deseo de poder servir a Ud. pregunté en la Biblioteca Nacional; tampoco existe en ella la obra que a Ud. interesa; sí, otra del mismo autor, cuyo título es: Luz y razón de todas las cosas que e hecho en la administración de mi obispado desde 8 de mayo de 1608.
Siento mucho no haber podido complacerle, completamente, y aprovecha la ocasión para ofrecerse de Ud. atto. y affmo. s.s.q.l.e.l.m.

                                                                               El Conde de las Navas            

sábado, 15 de junio de 2013

                                                                                       Apatzingan, Mich. 12 de enero de 1964.
Señor Lic. José Zuno Hernández
Av. del Bosque N° 126
Guadalajara ,Jal.

Distinguido y fino amigo:
El día 31 de diciembre pasado que hice un recorrido por el canimo que sale de esta
ciudad hacia Zacatecas, tuve el agrado de saludar a nuestro común y apreciado amigo el Dr. Atl Pintaba el paisaje de la hermosa barranca, causándome positivo gusto saludarlo. Lo encontré con
su mismo caracter, franco y alegre y con gratas manifestaciones de amistad para tí. Me encargó
saludarte.
Te reitero en estas líneas mi agradecimiento por los dos últimos libros que tuviste a bien obsequiarme
leí ya La novela del mercado, escrita con un claro realismo y amenidad.Mecongratula patentizarte mis felicitaciones por estas nuevas obras, que agregas a la numerosa colección que has escrito con tu
reconocida capacidad intelectual y amplio conocimiento universal.bras que representan una importante contribución en bien de la cultura y del conocimiento público.
Con mis cordiales saludos para tí y los tuyos, quedo tu siempre amigo.
                                                                   Lázaro Cárdenas

viernes, 7 de junio de 2013



 

 

 

 TINTA EN EL ANIVERSARIO DE MIXCOACALLI

 

 

 

 

 

El Centro Cultural Mixcoacalli cumple nueve años de promover la cultura de forma independiente en Guadalajara. Y con ese motivo invitó a la revista Tinta a la celebración.

Desde el reconocimiento del programa el público mostró interés, y el panel fue reorientando la palabra, el hilo conductor desembocó en una reseña que el poeta Carlos Prospero leyó e hizo algunos comentarios, con la intención de situar  la revista Tinta en el panorama de lo que se conoce en Jalisco, como “Poesía joven”

 


 

Como varios de los asistentes querían escuchar a Prospero decir sus poemas, Carlos los complació leyendo un par de composiciones publicados en la revista.

 

Acto seguido Zeppelina, (Esperanza Castro), que vino exclusivamente al evento, nos deleito con algunas de sus mejores poesías, todos vibramos con sus textos y nos quedamos con ganas de seguir escuchándola, ya que pone mucho de su sentimientos al decir sus textos, calando hondo y transportándonos y contagiándonos de su calidad como recitadora. Varios de nosotros la escuchamos con la máxima atención y con los ojos rasados por la auténtica hondura de sus versos.

 

CANTO AL VACIO.

 

Tener celos hasta del pensamiento         
                torturarme con ellos por lo terriblemente jodidos que son.     La cantidad de emociones violentas, animales, egoístas, que surge
esta delicada y exquisita experiencia que es el Amor.                                                                   
             Tener celos, tantos, como olfato para la belleza.                   Tener celos para escribir, para romper a cuchilladas de realidad, 
una palabra.

Con luminosidad y con esa su experiencia del sentimiento espiritual que reconforta y sensibiliza, pero además produce esa gama alta de sentimientos y ese otro color que te hacen enfrentarte con una cromática a la que tu alma involucra en esa sensación de tristeza, bienestar y mezcla de sufrimiento. No cabe duda que lo desgarrador da un sazón a la palabra bien dicha.

 

 

 


 

Todavía sin reponernos sentimentalmente, le correspondió el turno a Raúl Bañuelos, a propósito de la reedición de Poema para un niño de edad innumerable, en Ediciones Tinta, recitó de manera correcta, dedicándole a sus hijos sus versos. Claro que hubo emoción, por el cúmulo de recuerdos que un poema de largo aliento despierta. Lo disfrutamos bastante a pesar de los treinta años de su primera publicación. El poema nos recuerda que la frescura de los versos es indispensable y que los caminos de la vida asechan a todo el linaje humano que tiende el puente de la convivencia. Me refiero a ese niño-adulto que todos llevamos dentro y que Raúl supo trabajar el tema de manera notable.

 

 

Enseguida les tocó el turno a Luz Balan, Obdulia Anahí Rodríguez y María Elizabeth Hernández.

Luz declamó con buen ritmo, con sus muchos años de oficio y dejó manifiesto en ese ramillete de versos la presencia de las poetisas, la madurez de su comunicación y lo bien que escoge sus temas, su trabajo poético quedó como constancia en los cultos asistentes.

 

BORDADO

 Tras la sombra de mis ojos, ensarto las palabras acompañadas de bastidor y el dedal. En la amplitud del vientre Celeste. Con movimiento dramaturgo, llevo un teatro de cinco pistas, de hebras, y de cinco malabares. Lunas estrellas noche sereno viento.

 

 

 

 

 


 

 

 

 

Para finalizar, la poetisa terminó su participación con un poema que le antologaron recientemente en España en un poemario dedicado al Calentamiento Global.

 

 

 

 

Enseguida Obdulia Anahí Rordíguez, debutante en estas lides, recito versos de Livier Navarrete.

 

 

 

 


 

 

Para el cierre del programa prestamos atención a los poemas de María Elizabeth Hernández, con dicción refinada nos dio una muestra muy clara de su trabajo poético a lo largo de muchos años. Esa su voz de cirujano que va hendiendo en la noche las cuitas de Adán y sus deseos de mediante los lebreles de la inteligencia apropiarse del primer habitante del Paraíso Terrenal.

 

Juan Enrique Rodríguez B.

 

Gracias a los anfitriones de Mixcoacalli y les deseamos muchos éxitos y muchos años de vida.

 

 

 

Guadalajara, Jal. A 3 de junio de 2013

 

domingo, 7 de abril de 2013


                          Talpa, pasando por El Espinazo del Diablo


El  amor a lo desconocido, el olor de las veredas y caminos escarpados, el sudor en la frente con al afán de que el todopoderoso  perdone las ofensas de todo el año, más el calendario religioso y las lecturas litúrgicas que obligan a redimir culpas, que no es el mismo que el calendario civil, comienza con la ida a Talpa, en cuanto sales del anillo periférico y se deja sentir en Guadalajara ese airecito que anuncia la primavera. Esa misma liturgia eclesiástica acarrea peregrinos  a Talpa hasta los primeros doce días de abril de 2013.
Es una mañana diamantina y transparente. Uno ya no recordaba estos amaneceres, al estar erguido me sacudo el polvo que aún contienen mis ropas y que son el rescoldo de la jornada de ayer. Los pájaros se han acercado de manera imprudente y se pelean por los escasas migajas  que dejaron los pasajeros de un autobús con peregrinos que ya han reiniciado su andar.
Adopto la decisión de poner la olla de café y a las seis con quince comienzo a servir ese líquido a quienes lo necesitan para empezar a moverse, unos tragos los hacen hablar, uno de ellos dice “que para despertar” y otro “que para empezar bien el día”, yo lo tomo por costumbre, porque los mejores cafés que he tomado son al despertar, sin mediar nada más, café y ya.
Yo arreglo la peana del manjar y preparo mi ajuar. El espectáculo de la montaña en toda su magnitud, su altura frente a mi, un año esperé este momento. Sin duda la cuesta de la penitencia* pronto me entregará su parcela.
Cuando termino mis arreglos, porte y donosura a punto, la mayoría de nuestros compañeros ya atacan la cuesta. Demoro en guardan algunas ollas y enseres en la cajuela del vehículo en el que venimos hasta Guayabos. En el reloj son dos para las siete y decido irme a darles alcance a los que ya tomaron ventaja. Allá voy, pobremente vestido con mis dos ánforas, un año antes me tocó que no había puestos de los que uno utiliza para hidratarse.
Es cierto que son más largos los caminos para el que va cargado demás. El sol, ese as de la baraja, tarda en aparecer, incluso parece aletargado, acá sus rayos tropiezan con los árboles y los huizaches. Llevo escaso un kilómetro y ya lamento la falta de mi paliacate, ese que siempre compro en Santa Rita y esta vez olvidé adquirirlo.
Una fila como de hormigas trepan por las distintas veredas, unos llevan equipo, otros van solos con las ánimas del purgatorio. Los hay que llevan su camisa con motivos, ya sea el camino, la virgen o la palabra Talpa, no falta alguno con la leyenda Peregrinación 2013.  El colorido de caballeros andantes incluye: adultos mayores, mujeres, hombres , jóvenes y niños, muchos niños que ya corren el riesgo de la deshidratación.
Ahora sabes que cada paso es un avance  por la obscuridad en busca de la aurora.De repente vas divagando, no miras nada fijamente solo escuchas ruidos y jadeos, ves gente sudando, pujando, sufriendo, renegando de lo escarpado del camino hasta la cima. Sin embargo la alegría que llevamos todos por dentro nadie la puede ocultar.
Mis firmes pasos van sorteando con fortuna las serpenteantes veredas y el polvo que produce el andar. Mi sistema vascular  que ya conocía este tipo de esfuerzo reniega, mi mente ordena lo que las piernas con muchísimo trabajo acatan. Voy entero, he perdido medio kilo, pues el sudor expele por todos los poros de mi enjuto ser. Un año más y los augurios parecen estar peleados con el motivo y la razón, aquí no es suficiente con querer, hay que poder, y tu estado emocional es tan importante como tu estado físico. Me repito ya falta poco, ya mero llego, un poco más y estaré cruzando el final, llega el momento de la crisis, mis piernas, largas, sin fuerzas resisten utilizando pasos cortitos de pausa prolongada, sigo muy apenas, me pesan mis carnes mallugadas, el aliento extraviado en la altura, pero voy, voy, voy.
Mientras los pecados buscan descargar en el drenaje profundo, la pinturería de la fila india que diseñó la montaña aparece, todos se han acomodado como para la foto, el paso es de caballo, algo así como de 9 Km. por hora. La hilera de peregrinos vamos entrometiendo el color en la intimidad de la montaña. Entre más te ausentas, más te acuerdas de los caminos de la vida, de esta rueda de la fortuna en que viajamos por los rumbos de nuestro interior, de nuestra intimidad y su belleza apabullante, como este paisaje que solo Dios sabe de su estado. No se si todos los caminantes tengan una filosofía o solo los guie el entusiasmo. Como si fuera una  ola de viento que murmura y nos arropa cuando pasamos debajo de los pinos. Vas a ritmo lento, para dar paso a la terapia, el punto de llegada se aleja o acerca con la complacencia de los reductos de energía. Pero como aceptaste estar aquí, nadie te forzó, el sudor rompe en dos el esternón y amenaza empapar las amígdalas .¿Y qué saca el alma de todo esto con sus pesares?
Salvo uno que me viene siguiendo como un kilómetro, sigo acá solo, ya deje a todos atrás, creo tronaré mi marca que era de una hora con cincuenta y cinco minutos. Como es la quinta vez que subo, utilizo todos los recursos que mi experiencia posee. Distingo ya el punto más alto y decido utilizar un atajo en lo más escarpado, corto unos treinta metros, que aquí y en estas condiciones asfixiantes,  son muchos. Bebo el restó de la primer ánfora sin que la sed extrema desaparezca, rebaso  a un grupo como de treinta que parece que se estacionaron, unos por cansancio, otros como que se quedaron a mirar lo ya caminado. Otros simplemente se pararon sin motivo aparente o son aquellos que no llevan ninguna prisa. Acá están colgando de los pinos unas como monas de heno que parecen brujas. Las hojas enormes truenan con nuestros pasos, esas láminas de parota están por todas partes.  Encuentro una familia que va rezando el rosario a fin de que se les concedan gracias. Quién se supone que soy, un bastión, un guiñapo ensartado en la punta de un huizache simulando una bandera.
En el total desamparo siento mis fosas nasales obstruidas, en cambio percibo que la mirada se me limpia, se me esclarece, el aire de bosque atasca mis pulmones y asienta poco a poco mi respiración, he terminado de subir el primer paso. Este picacho solo es la segunda peana, el siguiente y último se impone con 150 metros más de altura. Todo camino sinuoso ofrece como recompensa la resurrección y hoy sábado de gloria la indulgencia será doble. La montaña es el mejor consultorio que conozco, y una forma gratis de hacerle al naturalista, todo pagado con sacrificios, como ese olor a caballo muerto que nos persigue y nos aroma este insano ambiente. Es aquí donde piensas en las dos gotas de agua. Porque si la revolución de los planetas, el sol, la luna y las estrellas me trajeron hasta aquí, espero ejerzan su influencia y mi bioritmo se acople y renueve la maquinaria de mi cuerpo para caminar a todas las revoluciones posibles.
Las huellas de mi andar empiezan a competir con las de miles de peregrinos. Aquí el camino es ancho y mitiga el descenso, voy reponiéndome poco a poco del desgaste energético. El aire es frío, los dedos de la mano se me entumen, siento que el pulgar y el índice son uno mismo, todos, hasta el anular los percibo gruesos, entumidos. Y ya principio con el aceleramiento, voy rebosante, creo utilicé menos tiempo y voy en mejor forma que en mi anterior ataque a la montaña. Como conciliar el desgaste corporal con la Semana Santa, si bien ayer obligaba el ayuno, hoy supongo ya gané con el sudor de mi frente medio desayuno, lo demás lo capitalizaré en indulgencias. Estos 20 minutos de esfuerzo han aligerado mi peso muerto, creo pedí mínimo un kilo. Mis pasos reconocen el camino, ya casi llego a la campana, deseo que los tañidos convoquen a todas las almas del purgatorio y la virgen me cargue en el cueco de sus manos vaya dándome aliento en el resto de la jornada.
Siempre he disfrutado el bosque, sus entrañas, sus ruidos de canarios, sus polvorientos caminos, sus grotescos desniveles, sus hojas secas tapizando el pavimento y posando para la foto de un papel tapiz que se metamorfoseará y terminará adornando una pared de mi casa. La primera vez que vine, en este trayecto mis músculos se hacían bolas y amenazaban con acalambrarme, ahora conservo  los nervios a punto y oxigenados.
Los árboles exhiben los exvotos y las laminitas que recuerdan que por aquí pasó la familia Rodríguez-Benítez. Ya casi llego a la ermita de la hondonada, por donde está la campana. Sale una cuatro por cuatro en sentido contrario, y todos renegamos del polvo que provoca, como no cebemos todos en el camino, él de la camioneta se para y saluda.
Por quinta vez en mi vida toco la campana y sigo, en la capillita una guitarra y un trovador entonando cantos a la virgen, uno de sus acompañantes permanece hincado con los brazos en cruz, los que miramos nos santiguamos y nos alejamos. Nunca sabe de donde brota la devoción, el cariño, el amor a la divinidad, es algo que cada individuo expresa a su manera en tiempo y forma.
Voy gozoso, con la mirada aseada, la frente en alto y mis zapatos limpios de piedras, camino como si fuera a obscuras, los pliegues de la montaña sucumben ante el uso diario de los caminos. Qué otros secretos guardará este monte en sus entrañas, mi pobre habilidad numérica me impide dar un aproximado de árboles, así como de las estrellas que inundaban el cielo ayer por la noche. La luna ha seguido con terquedad a los peregrinos y parce colgada de los árboles más grandes. Es una luna de día. No sé hasta donde mis fuerzas alcancen, ya una vez me deshidraté por acá, ya ni recuerdo el año. Comienzo a subir y distingo a mis familiares, mis hermanos y a los peregrinos que cargan su cruz, van majos, lampiños y apesadumbrados, yo tranquilo, sin perder el paso, los voy alcanzando uno a uno, los chiquitos dicen ahí va mi tío, parece que traigo la simetría de un GPS, zigzagueo, me encorvo, como que me hinco, mis lagos brazos quisieran volar y salir de este atolladero, mis pies recuerdan esa ampolla que no me deja en paz, ni me da tregua, el agua de la segunda ánfora comienza a vaciarse y mi sed aumenta. Las ramas de mis pies y músculos pierden oxígeno, decido tomar el último atajo, esta vez no encontré a ,la “viejita”, la he visto por aquí junto a las cadenas, una señora como de ochenta y tantos años, con calzaletas cruzadas, delantal de tablero, nahua y falda del tipo jolotón y sus trenzas, un sombrero de campo de ala ancha, siempre lleva dos burritas para apoyar con las manos su paso inexistente. Todos alguna vez nos la hemos encontrado, pero nadie, jamás la ha visto llegar a alguna parte. La vez pasada que la miré y hasta me dijo lo que yo quería escuchar.
 Acá estoy, estoy vivo, jadeo, pataleo para subir, pero respiro y siento que el mundo se estaciona en mi cerebro y amenaza obscurecerlo por falta de oxígeno. Las pocas lecciones de física de la secundaria me dicen que estoy inerte, como cuajado. La energía de reserva de mi cuerpo sale de la obscuridad y comienza a provocar que la montaña brille, porque nada de lo que tu cuerpo muestra deterioro tiene repuesto, siento que voy taladrando las rocas y que el polvorín de la fortaleza estallará de un momento a otro. Y pensar que a  estas horas aguardaría en mi cama con mi mujer y mi almohada. Ya distingo los danzantes, esas cruces y esta explanada construida para descanso de los peregrinos.

Mi cerebro yace, resplandece la obscuridad, pero amoldo todo lo que me escuece el ánimo y sigo.
Al llegar a la cumbre  me autonombro representante de los tapatíos y aficionado a las tortas ahogadas. Todo con esa mayoría de edad y ese espíritu reconfortado y esos bandazos como quien visitó el purgatorio en sábado de gloria. Desafío y aventura, campo, aire y camino imperan y me someten, avanzo y soy este peregrino con rumbo cierto.
 Atrás quedaron Danny y Omar que eran la cabeza del pelotón, ahora me siguen solo Víctor y Moy, vamos bajando, las piernas como que piden un descanso, una tregua, un respiro. El sudor ya es un estorbo, el pecho y la espalda húmedos, los zapatos se niegan a sostener mi paso y sufro una falseada, estuve a punto de rodar. Moy dice que como hice esa maniobra para no caer. Comenzamos una plática amena recordando todo lo que nos ha pasado por aquí .Hace dos años Moy me acompañó.
Los pinos muy, muy altos, las parotas como caramelos retorcidas y el resto de árboles como charamuscas, por eso el aire es dulce, es lo mejor de toda la ruta hasta creo que lo azucarado alcanza a darle sazón al chicle de Talpa.
Voy a venir más seguido por acá, y más temprano porque la mayoría de pájaros ya terminó hoy de ensayar sus cantos. Ya casi llegamos a ese puesto en donde venden atole blanco y pan recién hecho en su hornito, que olor despide el trigo con levadura recién cosido. Sin rival el bosque saluda, nutre, da esplendor y aromatiza pulmones y purifica la sangre, si a eso añadimos el perdón de nuestras culpas, la peregrinación no hallará competencia.
El camino ha cambiado radicalmente, la tierra suelta queda atrás, ahora mis huellas matizan la tierra roja, dura, es una ruta casi recta, aplanada, uno que otro vado. Unas explanadas que siempre me han atraído para acampar, poca luz, mucha sombra, poca parota, predominio de pinos altos. ¿Cuánto falta para llegar al arroyo, pregunta Moy? Extraño los limones, las naranjas, los energéticos y todos los líquidos que hidratan, porque desde hace rato estoy sin agua.
Creo que mi penitencia apaciguó el ruido de la montaña, mi mortificación fue tanta, que merezco el perdón de mis culpas. Si sentía los estigmas es una señal de que mi vida espiritual madura, se fortalece, el peregrino es el único que asegura el poder sonreír cuando los problemas y pecados veniales se presenten sin ser llamados. El aire de santidad rasura los pinos y los limpia de pecado.
Hoy mi cuerpo bajo presión, dio lo suyo, mi pobre inteligencia diseño un ataque a la montaña que resulto todo un éxito, ahora sabes que la mala suerte no existe y que si te sentías al punto del desmayo, está frente a ti, ese olor a hot-cakes, carne con chile, frijoles y tortillas, todo eso que no se puede aquilatar ni en las fotos del facebook.
Es este punto casi al final del trayecto en donde se me antoja sentarme a escribirle una carta a la virgen de Talpa y grabar los cantos con sordina de los pájaros.
Ya veo las aves de mal agüero sobre mi cabeza, ticuces y zopilotes arquean el cielo, a lo lejos percibo el humo, un fila de autobuses, unos cuantos jacales y una calle de tiendas y tejabanes para acoger a los peregrinos, unos pasos más y las torcazas en los huizaches nos dan la bienvenida a Las Cruces.
Cruzo el arroyo y hasta parece que salte el Rubicón, mis pies satisfechos se dirigen al autobús en busca de unas sandalias, el cronómetro dice que superé mi récord en cinco minutos, existe un compromiso para mantenerlo el próximo año, hay luego les digo qué pasó.
P.D. No vine a expiar las culpas, no soy tan chismoso.

Las Cruces, Sábado de Gloria, 30 de marzo de 2013.