sábado, 11 de julio de 2020

Mis Memorias del COVID-19                                                                                                                                                                          Huir del encierro
Amaneció con un sol pujante, empeñado en propiciar un cielo muy azul, aguanto  hasta tarde pero el brillo de la luna lo venció.                                                                                                                  Todos queremos ya salir, sabemos que lo vida en la calle será otra, me imagino sucederá como los juegos reglados. Entre mejor observes las normas la pasaras mejor. Mucho cuidado con la acumulación de personas y atención a no tocar superficies. Lavarte las manos una y otra vez.
Como ya dije, las cosas van tan mal que, el santoral dice que es aniversario de Tripodes mártir, y las autoridades acuden a acuerdo, el gabinete de seguridad, salud, educación etc. Para parar la pandemia, hoy hubo récord de contagiados.
Hoy también perdimos a una persona muy querida, que con sus versos hizo un público de seguidores y amigos. No hace mucho fui a presentarle su último poemario, con regocijo, pues intente ofrecer un panorama del trabajo poético de las mujeres y de la calidad sostenida durante muchos años por los escritos de las féminas de Jalisco. Así que nos dejó, se nos adelantó y cuando digo esto como que estoy formando un vacío, un pantano. Una amistad de muchos años, cercana al medio siglo, por eso duele, cuando se va gente con la que compartes afanes y gustos. Son esas amigas que encuentras y prosigues esa plática que se interrumpió la última vez que nos habíamos visto. Y todo igual, el mismo gusto de volvernos a ver. Pero que en el fondo, me ha pasado, nos digieres su partida tan fácilmente, porque te hubiera gustado despedirte de ella. Un Adiós, un ya nos veremos algo reconfortante.
Así que buen viaje a Elizabeth Hernández Sánchez.
                                                                        -0-
Las relaciones sociales contemporáneas a través de la filosofía                                         Las nuevas relaciones de trabajo poseen un ingrediente de frialdad, de desánimo, su estado (como si estuvieran guardadas en el refrigerador) de resignación es turbador.
De nuestro entorno inmediato es alarmante esa desatención. Es comprensible, nos hemos metido tanto y tan a fondo en nosotros mismos, que sólo nos quedan segundos para atender a los demás.
La cámara  que intenta retratar nuestro presente es la filosofía, porque la pandemia nos ha dado a todos mucho en que pensar. Ya conceptos como “desde siempre”, conllevan otra lógica-lingüística. Y porque las formas de vida se empeñan en descifrar el “ahora mismo”.                                                                                               

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