viernes, 6 de noviembre de 2015

                                                       EL ROMPECABEZAS

Muchos piensan que la vida se asemeja al juego de la ruleta, yo no, soy de los que siempre se van por el atajo o de plano busca nuevas rutas.
De ahí que pretendo que la vida sea ese escape de tiempo con viento a favor.
Por ello al navegar en la vida diaria, ya sea en el Internet, en el automóvil o cuando estas dormido, siempre creo que tengo mi lorito que habla en inglés y que el resto de la jornada depende de echarle ganas.
Como todos los machos que Noé invito a navegar en el Arca, fluyó en el día por corrientes inciertas, surfeando en las ondas hertzianas. O navegando en mi buque de vapor.
Adivinaron, son los pedacitos de canciones que como cuentas de un rosario se iluminan en mi pensamiento y que voy repitiendo o tarareando para facilitar el día a día.
Yo digo que no son trozos de canciones, más bien son trozos de existencia, de una existencia donde cabemos todos, donde vas acomodando cada pieza en su lugar, por ello creo que la vida moderna se asemeja a un rompecabezas.
Ustedes dirán que hasta los rompecabezas tienen su chiste: exacto.
Ahí quería llegar, yo de chico escuche a los viejos deleitarse con canciones, dirán ustedes, no había más.
También es cierto, hoy día el repertorio mundial se nos hace chiquito, los medios nos han enriquecido y así como hay letras de canciones que son basura, hay otras que se nos pegan, que se quedan en nosotros para siempre. Y son esos cantos que nos refrescan el alma. Es por ello, que así como Penélope hizo para espantar a sus pretendientes. Nosotros debemos estar dispuestos, diario y a todas horas a armar nuevamente el rompecabezas, con esos versos del idioma que nunca como hoy sabemos que es nuestro pan de cada día.

jueves, 8 de octubre de 2015

Marco Aurelio Larios. La oportunidad y otros relatos. Pág. 32. Gdl.  2007.
“Desde un teléfono público, luego de dudarlo, le llamó a Mariela para que reconsiderara su actitud con él. El tronar de los autobuses obstruyó la comunicación. Alcanzó a entender que lo esperaría en el café Madoka a la una de la tarde. Si algo más dijo ella no lo entendió él.”
Marco Aurelio Larios. La música y otras razones para contar. Pág 33, UdeG. 1994.
“En una ciudad como la nuestra, está más condenado a ser nadie que en ninguna otra parte del mundo ¿No venía Juan Rulfo cada vez que podía a Guadalajara al café Madoka, y no era precisamente ahí donde más pasaba desapercibido? El viejo busca pasar por nadie, concluía Alcides. Yo que lo había observado durante las tardes aquellas cuando frecuentaba su taller, y ahora en los recortes, me percaté que Jorge Bernín había tenido una misma expresión siempre.”
Encuentros sociales y diversiones.  De Luis Antonio González Rubio: “Marcia se refiere a una anécdota curiosa, me habla de una pareja inusual, recurrente en el Madoka: una dama rubia maquillada a fondo, vestida de terciopelos, siempre de mal humor, y un caballero paciente que la escucha sin mover los labios.Se sientan a la mesa y él recoge de la barra el diario, busca las casillas cuadrículadas:ella contesta las horizontales y él las verticales.Reímos inmersas en la atmosfera de móvil decadencia;al café lo renuevan las generaciones que acuden en reminiscencia de los escritores que fueron sus parroquianos”.


San Juan de los Lagos frente a su historia. De Remberto Hernández Padilla:”
PRÓLOGO ELEGÍA A LA PERSEVERANCIA. No es necesario haber pasado muchas horas jugando al dominó en la trastienda del café Madoka, para saber que la blancauno, con su mirada Jija y bien enfocada, rememora la perseverancia o la tozudes…si las cosas salen bien y la insistencia en repetir el mismo número significa echar antes que nadie la última ficha, el compañero nos felicitará por nuestra perseverancia”

El amor que destruye lo que inventa. De Vicente Quirarte. EN AUSENCIA DE ANIBAL EGEA “Debo a Gregorio Monge las primeras noticias sobre Aníbal Egea. En la paulatina penumbra del Café Madoka, bastión inconquistable de una Guadalajara que se extingue, Monge revelaba y obscurecía el perfil de un personaje cuya mejor virtud se encuentra en el desafío de la conjetura

. Diversas circunstancias me llevaron más tarde a trazar el siguiente esbozo de Egea”

martes, 6 de octubre de 2015

Nuestros días felices:
Llegamos finalmente al número 50
Guadalajara, 5 de octubre 2015

sábado, 3 de octubre de 2015


150 Poetisas jaliscienses del siglo veinte (Sitio en construcción)


Se pretende seleccionar a un buen número de mujeres poetas que por razones de los grupúsculos y las políticas culturales en boga no aparecen como escritoras. Se dará aquí paso a todas y se escribirá su última obra encontrada y siendo el caso de pertenecer a la clase olvidada en su totalidad se añadirán más de un poemario.





ABBADIÉ Elsa. Una flor más. Secretaria de cultura.Guadalajara.1997.42 págs.
ACOSTA Julia
ADAME Feliciana. Un suave eco. Santa María Juana Ediciones.2002. (1945)
ALANIS de Gurrola Lucero

ALCOCER Paula. Tiempo de ángeles. Secretaría de Cultura. Guadalajara. 2000. Págs.
Alejandrina Torres
ÁLVAREZ Griselda
AMARAL Otáñez Nila
Ana María Greene  (1963)
Angélica Martínez  (1974)
ARCE Socorro
ARREOLA Gil Lilia.Con algo de luz y olvido.Gdl.2003.56 págs.
ARREOLA Zuñiga Virginia
ARROYO Amador, Ma. Esther
Balam Luz
BARRAGAN de Toscano Refugio
BARRAGAN Paulina C. de
BARRETO Núñez Virginia
Berónica Palacios (1973)
BONIFANT Cube
BORRAYO Ma. Del Rosario
BRAMBILA Blanca
BRAVO Mary
BUENO Zelene
BURILLO María Luisa
CAMACHO Tony
Carmen Libertad Vera S.  (1954)
CASPARIUS María

CASTILLO Magaña María Luisa. Todo pasa en Gaia. Sextante.Guadalajra. 2001.Págs
CERVANTES Enriqueta
Chapuy Linda
Clara Hilda Padilla    (1966)
Cristina Gutiérrez Richaud
Cube Bonifant
CUEVA Lavinia
Díaz de León Xóchitl
Dora Moro (1969)
Eloísa Moreno
Erendira Enoe
Érika Ramírez Diez   (1962)
FIGUEROA Hilda
FIORE Sorella
GAMA Esperanza
GARCÍA de León Amelia
GARCÍA Marisa
GARCÍA Pérez Helia
GARCIA Roman Rosalia
Gloria Vergara
GOMEZ Jones Carla.Oficiantes de carnaval.Toque de poesía.Gdl.1993.32 págs.
GONZÁLEZ Avelar Irma Berenice

GONZÁLEZ González Raquel. Hábito de calor. Universidad Católica de Salta. 2003.Pags.
 (1962)              



GONZÁLEZ Méndez Beatriz S.
GONZÁLEZ Navarro Paz Rebeca
GONZÁLEZ Puga Lucila
González-Báez Luján Yvonne
GREEN Ana María
GUERRA Amalia

GUERRA Catalina. Des-a-cuer-do. Secretaria de cultura.Guadalajara.2000.60 págs.
GUERRA Flores Eva
GUTIÉRREZ Richaud Cristina
HIDALGO María Luisa
HIEMER García Gloria Marina
Hilda Figueroa  (1951)
Irma Peiro  (1952)
JIMËNEZ Valencia Otila  SRS

LEVY Elsa.
Julia Acosta  (1943)
Laura Solórzano  (1961)
Lavinia Cueva  (1944)
Leticia Villagarcía  1954
LEVY Ruth
Livier Navarrete  (1897)
LÓPEZ Portillo Margarita
LÓPEZ  Lomas Estela Alicia (Esalí)
Ma. Del Carmen Antonio Hatem (1947?) Maribel Coll
María Luisa Burillo  (1945)
Marisa García   (1959)
Martha Eugenia Martín del Campo
MARTÍN Del Campo Martha Eugenia
MARTÍNEZ Angélica
MARTÍNEZ Lamarque Cecilia
MOJICA Concha
Mónica Nepote    (1970)
MORA Ledezma Margarita
MORALES Rosario
MORENO Eloísa
MORO Dora
MUNGUIA de Aveleyra Mateana
NAVARRETE Livier
NEPOTE Mónica
Nila Amaral Otáñez Helia García Pérez (1952)
Oralia da Silva
PADILLA Clara Hilda
PADILLA Siria
PALACIOS Berónica

PEIRO Irma.Porque el tiempo es siempre un lugar cualquiera. Secretaria de cultura.Gdl.1996.68 págs.
Paulina  de Barragán   (1933)
PÉREZ Vizcaíno María Cristina
PILAR Armida del
PRECIADO de González Domitila
RAMÍREZ Diez Érica

RICO Carmen. Amapa. Imprenta universitaria. Guadalajara 1961.92 págs.
RICO Flores  Sylvia      

RIGGEN Teresa. Más allá de la aurora. UNAM.Mex. 1992.Pags
RODRÏGUEZ Xitlálitl
ROJAS Beatriz Ofelia
Rosalía García Román
Rosario Morales
SÁNCHEZ Vaca de Bancalari María LUisa
SEVILLA Sotelo  Ma. Triniddad
SILVA Oralia de

SOLÓRZANO Laura.
Siria Padilla Partida Beatriz S. González Méndez (1961) Adriana Leal Ana María Greene (1963)
Sylvia Rico Flores
TORRES Alejandrina
URIARTE de Atilano Chayo(1912)
URIBE Rebeca
VALENCIA de Ibáñez Margarita
VALLEJO Antonia
VARELA Estela
VELÁZQUEZ Gloria
VERA Carmen Libertad
VERGARA Gloria
VILLAGARCÏA Leticia
VILLEGAS Orozco, Milagros Del libro "Memorias de poemas" E/A. Gdl. 2011.
Virginia Arreola Zúñiga
Virginia Barreto Núñez
Xóchitl Díaz de León  (1920)
Zelene Bueno (1961)

ZÚÑIGA Olivia (1916 - 1992)

sábado, 26 de septiembre de 2015

ADELANTO DE TINTA 50


COMO DE AGUA
Camino
y a cada paso regreso
al origen de mi desconsuelo.
Los ojos sin mirar,
ven cómo mi voz enmudece a voluntad.
Mis oídos se cierran a cualquier murmullo
que no sea tu voz .
Brazos anhelantes por estrechar tu cuerpo
ahora frío, insensible, ausente.
La mente, ofuscada.
Pensamientos etéreos, eternos
flotan en el Limbo de mi soledad.
Alados pies
cansados de ir y venir
por senderos de nubes algodonadas
¡Búsqueda inútil, ahí no estás!
Te escurriste entre mis manos
-tal vez-
con el último rayo de luz
camino y a cada paso
                                                                                     Alí Zaidorett (1952)

EL MUNDO ESTÁ LOCO


Ahora  que el mundo se ha vuelto loco,
 la juventud no sabe que quiere,
a unos les patina el coco,
 otros no sabe ni qué prefieren.

 Unos gritando y bailando,
 todos como les viene en gana
aunque no más van brincando
 pegando saltos de rana.

Se acabó el romanticismo,
se fue la época dorada,
 lo juzgan un espejismo
¡Qué mientes! dentro no tiene nada.

Creen muy tontos a los viejos,
dicen, del joven es la sabiduría,
no saben que no están tan lejos
Si acaso llegan algún día.

Y si Dios, les concede llegar
recordarán su pasado
 y yo que hoy no quieren escuchar,
 lo tendrán muy dentro grabado.

La juventud de hoy
 es la vejez del mañana.


Celia Vázquez del Mercado (1932) Totatiche

viernes, 25 de septiembre de 2015

                                                          Adelanto de Tinta # 49

                                                                 EL MOMO
Cuauhtémoc era un comprador de usado, tenía su negocio en # 78A de la calle Pavo, entraba y salía al café como por su casa. Su bazar era muy elemental, no mostraba mucha mercancía por lo que frecuentemente parecía una oficina vacía. Una mesa que servía de escritorio, dos tres libros y alguna mercancía colgada en la pared, en ocasiones mostraba a la entrada una pieza usada, silla antigua de bejuco. Su ocupación consistía en comprar cosas viejas que ya de antemano tenía vendidas o encargadas por algún coleccionista, por lo que diario traía suficiente dinero.
El momo como se le conocía era de aspecto tranquilo, de estatura casi regular, tirando a bajito, usaba unos lentes de fondo de botella y aparentaba estar en la madurez, aunque era una de esas personas tragona de años, como se peinaba para atrás, a veces parecía que traía los pelos parados. Si algo lo distinguía es que diario andaba bien fajado. Al café iba a jugar y para ello ya llevaba los números acomodados y con truco, hasta que lo descubrieron.
Entonces ya no fue tanto al café, y sucedió que un día transitando por la ciudad lo robaron y le quitaron hasta el último cinco, por tanto su establecimiento desapareció, su negocio era su capital. Y al querer refaccionarse cometió fraude, y aun así ya no pudo sostenerse, de tal modo que se fue a vivir para el norte de la república.

                                                     EL GÜERO CARRIÓN

Llegó a fines de los ochentas al café, por el tiempo en que en los cafés de Guadalajara se jugaban los torneos de ajedrez, hoy día, la mayor parte del día juega ajedrez o dominó, ya tiene sus clientes. En el Treve encontró privilegios que pocos parroquianos saben y que solo los jugadores conocen. Cuando se queda después de las 22 horas, hora en que cierran: “Te cobran el tiempo al doble”. Como llevó amistad con Ramón el dueño, éste le daba la llave del establecimiento para saliera al terminar de jugar; con la condición de que anotara lo que consumiera y dejara escrita la hora en que salía. La víspera de la Navidad, Ramón, a sus amigos-clientes les obsequiaba una botella de brandy, a eso de medio día bajaba la cortina y a degustar.

Rigoberto Jaime es nayarita, pariente lejano del legendario Fortino Jaime, estudio en la normal de ciudad Guzmán y en la Normal Superior de Nayarit, hoy es maestro jubilado. Durante casi un mes estuvo recibiendo el almuerzo gratis en el café, hasta que extrañado y queriendo poner fin a tanto obsequio, enfrentó la situación, pues sospechaba que las atenciones se debieran a que tendría que pagar con favores sexuales, pero al preguntar a que se debía eso, por respuesta le dijeron: “es que tú eres el Güero Carrión”.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Avance de Tinta # 48

[Carta de José de la Colina a Juan José Arreola]
Querido amigo:
                                                No hace ni dos días que acabo de estar con usted en el camerino de ese
                                               Teatro del Caballito -de pecho tan exiguo y de latido tan potente- y  ya
                                               este fino  amigo que es  Juan Martín me pide con tiránica premura
                                              "las cuartillas para lo de Poesía en Voz  Alta", olvidando acaso que de
                                               crítico teatral yo sólo tengo una cosa, que  rara vez tienen los críticos:
                                               entusiasmo.  Los críticos  -esos señores vestidos de negro que avanzan
                                               sus arrugadas narices desde aquel palco-  dirán a coro: No es suficiente.
                                               Y en efecto, ya lo sé, no es suficiente. Por eso, lo que viene a renglón
                                              seguido no es  una crítica, ni siquiera una crónica. Es una carta, simple
                                              y llanamente. ("Como  su nombre lo indica", diría Tito Monterroso.)

En un artículo publicado en el anterior número de esta revista -en el cual, inconscientemente,   entré al palco de los señores vestidos de negro- me fui por las ramas y dejé casi todo por decir acerca de Poesía en Voz Alta. Entre las cosas que apenas alcancé a apuntar estaba mi idea de que ustedes inician algo revolucionario.  Revolucionario no porque el afán de originalidad impere sobre cualquier otra intención, o porque quieran ustedes fusilar a todos los profesionales del teatro en nuestro medio -líbrense de tales malsanas ideas-,  sino porque han devuelto el teatro a quien lo trabaja con amor de artista y de artesano: lo han rescatado para el arte.
 Apunté también el espíritu de juego con que iniciaron esta revolución (así se iniciarían muchas). Ese Caballito se me antoja un caballito de madera, se me figura Clavileño: artefacto aleve e irrisorio para los cuerdos tontos. pero vivo y lanzado a los castillos del aire para los que tienen una bendita locura y su migaja de fe. Porque sí, después de ver cosas como El Paseo de Buster Keaton o El Salón del Automóvil  hay gente que sale diciendo: "Esto es cosa de locos".
Pero no hay que tomarlos en cuenta, Cría cuervos y te sacarán los ojos
Afortunadamente, ustedes tienen ya un público que, -unos más, otros menos-  sabe que el arte tiene mil rostros y que incluso uno de esos rostros cumple la misión de reírse del arte. Tal rostro aparece en algunas de las obras de Lorca y en las de Tardieu e Ionesco. Es el arte jugando con el arte, riéndose del arte, o mejor dicho de esa caparazón de tópicos que tenían ahogado al arte el arte   .Risa liberadora, sátira noble: sometiéndose, l caricaturizar Tara Patra, en los Apartes, a la Muchacha Romántica, los hace con tanta ternura, con tal delicadeza, que la burla se convierte en redención (ni más ni menos, casi como en las obras de Cervantes, de Gogol, de Chaplin). Cuando Mac Gregor pierde “una nariz para ver mejor”, o cuando usted mismo en papel de agente vendedor   -en El salón del Automóvil- dice:”Es un coche completamente francés un Racine de quince ruedas, pero fácilmente puede agregarle la cuarta”, alguno dirá que todo esto es locura, pero sólo si confunde la locura con un legítimo y furioso deseo de juventud. ¿ Porqué el arte ha de ser matemáticas, por que en 2 y 2 han de ser 4?
Pero cuando el juego se eleva, cuando funde matemáticas y locura, se llama poesía, y aquí me refiero la obra de Octavio Paz, La Hija de Rapaccini.
Hace mucho tiempo que no se ha visto en las tablas mexicanas una obra tan bella y tan realista. Realista, he dicho bien. El mundo dramático en la obra de Paz. Es de una realidad y de una vigencia escalofriante: el conflicto entre abstracción y naturaleza, entre el demonismo y el autor. Rapaccini: el gran soñador, el inquieto, el que busca el porqué. El creador, y los amantes: la tierra, los cielos, el olvido de uno, mismo la soledad de cada uno. Conocía la obra en fragmentos de ensayos  -esos maravillosos ensayos del grupo de ustedes, esos fervorosos, atentos ensayos-  y aunque me gustaba, me parecía de poco valor dramático.
La noche del estreno reconocí mi gran error. No se puede hablar del amor del valor dramático de una obra -aún de una obra tan excelente como la de Paz- si no se la ve viva sobre las tablas. Estuve desprevenido de la fuerza y convicción con que todos ustedes actuaron, y así el hecho fue para mí milagroso. Aquellas hermosas lágrimas de Manolita Saavedra debieron de verse desde el mismísimo Olimpo. Realmente, no eran espectáculo para mortales.
Al mencionar aquí los nombres de ustedes -Héctor Mendoza, Octavio Paz, Leonora Carrington, Juan Soriano, Joaquín Gutiérrez Heras, Héctor Godoy, Rosenda Monteros, Tara Parra, Carlos Castaño, Juan José Arreola, Eduardo Mac Gregor, María Luisa Elío, Carlos Fernández, Ana María Hernández, Manola Saavedra…- estoy imaginándolos como hace -más o menos- unas veinticuatro horas, concentrados todos en un núcleo de nervios, esfuerzo, fiebre, gozo y asombro, lanzados a la creación de seres de carne y hueso, de pasiones, de belleza, de misterio; lanzados todos con el espíritu gemelo al del primer glorioso antecesor nuestro que tuvo la ocurrencia de hacer teatro.     He notado, sin embargo, amigo Arreola, pequeños resbalones, sutiles resbalones en el camino de Poesía en Voz Alta. Me parece que en este segundo programase han olvidado ustedes un poco del verbo, ese "verbo" que tanto traje y llevé en mi anterior artículo. Se han engolosinado un poco con la atmósfera, han adornado mucho el espacio del escenario.
A usted, en La Hija de Rapaccini, las macetas y las plantas le estorban la acción. En el primer programa todo era más limpio, más claro, más desnudo: era el tiempo del escenario lo que adornaban. La labor de Soriano y de Leonora Carrington en este segundo programa,es hermosa, pero tal vez debió ser más sobria y dejar que personaje y gesto  se recortaran más.
De cualquier modo, la cosa marcha bien. Tengo entendido -¿ me lo dijo usted?-- que tienen en cartera un esperpento de Valle Inclán, más cosas de Ionesco, de Lorca, de León Felipe. Se abre un maravilloso campo de vivencias artísticas. Afortunado suceso es que se haya usted ligado al teatro; su amor por la palabra, su madurez artística y esa energía espiritual que va hacia lo nuevo sin ignorarla tradición ni detenerla, sino avanzando con ella, todo, en fin lo que es usted para quienes como yo le admiran y le quieren, nos hacen esperar cosas que a la piedras harán hablar. Con un saludo para Orso, y un abrazo de
                                                                                                                     José de la Colina.