EL ROMPECABEZAS
Muchos piensan que la vida se asemeja al juego de la ruleta, yo no, soy de los que siempre se van por el atajo o de plano busca nuevas rutas.
De ahí que pretendo que la vida sea ese escape de tiempo con viento a favor.
Por ello al navegar en la vida diaria, ya sea en el Internet, en el automóvil o cuando estas dormido, siempre creo que tengo mi lorito que habla en inglés y que el resto de la jornada depende de echarle ganas.
Como todos los machos que Noé invito a navegar en el Arca, fluyó en el día por corrientes inciertas, surfeando en las ondas hertzianas. O navegando en mi buque de vapor.
Adivinaron, son los pedacitos de canciones que como cuentas de un rosario se iluminan en mi pensamiento y que voy repitiendo o tarareando para facilitar el día a día.
Yo digo que no son trozos de canciones, más bien son trozos de existencia, de una existencia donde cabemos todos, donde vas acomodando cada pieza en su lugar, por ello creo que la vida moderna se asemeja a un rompecabezas.
Ustedes dirán que hasta los rompecabezas tienen su chiste: exacto.
Ahí quería llegar, yo de chico escuche a los viejos deleitarse con canciones, dirán ustedes, no había más.
También es cierto, hoy día el repertorio mundial se nos hace chiquito, los medios nos han enriquecido y así como hay letras de canciones que son basura, hay otras que se nos pegan, que se quedan en nosotros para siempre. Y son esos cantos que nos refrescan el alma. Es por ello, que así como Penélope hizo para espantar a sus pretendientes. Nosotros debemos estar dispuestos, diario y a todas horas a armar nuevamente el rompecabezas, con esos versos del idioma que nunca como hoy sabemos que es nuestro pan de cada día.
viernes, 6 de noviembre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
Marco Aurelio Larios. La
oportunidad y otros relatos. Pág. 32. Gdl. 2007.
“Desde un teléfono público, luego de dudarlo, le llamó a
Mariela para que reconsiderara su actitud con él. El tronar de los autobuses
obstruyó la comunicación. Alcanzó a entender que lo esperaría en el café Madoka
a la una de la tarde. Si algo más dijo ella no lo entendió él.”
Marco Aurelio Larios. La música y otras razones para contar.
Pág 33, UdeG. 1994.
“En una ciudad como la nuestra, está más condenado a ser
nadie que en ninguna otra parte del mundo ¿No venía Juan Rulfo cada vez que
podía a Guadalajara al café Madoka, y no era precisamente ahí donde más pasaba
desapercibido? El viejo busca pasar por nadie, concluía Alcides. Yo que lo
había observado durante las tardes aquellas cuando frecuentaba su taller, y
ahora en los recortes, me percaté que Jorge Bernín había tenido una misma
expresión siempre.”
Encuentros sociales y diversiones. De Luis Antonio González Rubio: “Marcia se
refiere a una anécdota curiosa, me habla de una pareja inusual, recurrente en
el Madoka: una dama rubia maquillada a fondo, vestida de terciopelos, siempre
de mal humor, y un caballero paciente que la escucha sin mover los labios.Se
sientan a la mesa y él recoge de la barra el diario, busca las casillas
cuadrículadas:ella contesta las horizontales y él las verticales.Reímos
inmersas en la atmosfera de móvil decadencia;al café lo renuevan las
generaciones que acuden en reminiscencia de los escritores que fueron sus
parroquianos”.
San Juan
de los Lagos frente a su historia. De Remberto
Hernández Padilla:”
PRÓLOGO
ELEGÍA A LA PERSEVERANCIA. No es necesario haber pasado muchas horas jugando al
dominó en la trastienda del café Madoka, para saber que la
blancauno, con su mirada Jija y bien enfocada, rememora la perseverancia o la
tozudes…si las cosas salen bien y la insistencia en repetir el mismo número
significa echar antes que nadie la última ficha, el compañero nos felicitará
por nuestra perseverancia”
El amor que destruye lo que inventa. De Vicente Quirarte. EN
AUSENCIA DE ANIBAL EGEA “Debo a Gregorio Monge las primeras noticias sobre
Aníbal Egea. En la paulatina penumbra del Café Madoka, bastión inconquistable
de una Guadalajara que se extingue, Monge revelaba y obscurecía el perfil de un
personaje cuya mejor virtud se encuentra en el desafío de la conjetura
. Diversas circunstancias me llevaron más tarde a trazar el
siguiente esbozo de Egea”
sábado, 3 de octubre de 2015
150 Poetisas jaliscienses del siglo veinte (Sitio en construcción)
Se pretende seleccionar a un buen número de mujeres poetas que por razones de los grupúsculos y las políticas culturales en boga no aparecen como escritoras. Se dará aquí paso a todas y se escribirá su última obra encontrada y siendo el caso de pertenecer a la clase olvidada en su totalidad se añadirán más de un poemario.
Se pretende seleccionar a un buen número de mujeres poetas que por razones de los grupúsculos y las políticas culturales en boga no aparecen como escritoras. Se dará aquí paso a todas y se escribirá su última obra encontrada y siendo el caso de pertenecer a la clase olvidada en su totalidad se añadirán más de un poemario.
ABBADIÉ Elsa. Una flor más. Secretaria de cultura.Guadalajara.1997.42 págs.
ACOSTA Julia
ADAME
Feliciana. Un suave eco. Santa María Juana Ediciones.2002. (1945)
ALANIS de Gurrola Lucero
ALCOCER Paula. Tiempo de ángeles. Secretaría de Cultura. Guadalajara. 2000. Págs.
ALCOCER Paula. Tiempo de ángeles. Secretaría de Cultura. Guadalajara. 2000. Págs.
Alejandrina
Torres
ÁLVAREZ Griselda
AMARAL Otáñez Nila
Ana María
Greene (1963)
Angélica
Martínez (1974)
ARCE Socorro
ARREOLA Gil Lilia.Con algo de luz y olvido.Gdl.2003.56 págs.
ARREOLA Zuñiga Virginia
ARROYO Amador, Ma. Esther
Balam Luz
BARRAGAN de Toscano Refugio
BARRAGAN Paulina C. de
BARRETO Núñez Virginia
Berónica
Palacios (1973)
BONIFANT Cube
BORRAYO Ma. Del Rosario
BRAMBILA Blanca
BRAVO Mary
BUENO Zelene
BURILLO María Luisa
CAMACHO Tony
Carmen
Libertad Vera S. (1954)
CASPARIUS María
CASTILLO Magaña María Luisa. Todo pasa en Gaia. Sextante.Guadalajra. 2001.Págs
CASTILLO Magaña María Luisa. Todo pasa en Gaia. Sextante.Guadalajra. 2001.Págs
CERVANTES Enriqueta
Chapuy Linda
Clara Hilda
Padilla (1966)
Cristina
Gutiérrez Richaud
Cube Bonifant
CUEVA Lavinia
Díaz de León Xóchitl
Dora Moro
(1969)
Eloísa
Moreno
Erendira Enoe
Érika
Ramírez Diez (1962)
FIGUEROA Hilda
FIORE Sorella
GAMA Esperanza
GARCÍA de León Amelia
GARCÍA Marisa
GARCÍA Pérez Helia
GARCIA Roman Rosalia
Gloria
Vergara
GOMEZ Jones Carla.Oficiantes de carnaval.Toque de poesía.Gdl.1993.32
págs.
GONZÁLEZ Avelar Irma Berenice
GONZÁLEZ González Raquel. Hábito de calor. Universidad Católica de Salta. 2003.Pags. (1962)
GONZÁLEZ González Raquel. Hábito de calor. Universidad Católica de Salta. 2003.Pags. (1962)
GONZÁLEZ Méndez Beatriz S.
GONZÁLEZ Navarro Paz Rebeca
GONZÁLEZ Puga Lucila
González-Báez Luján Yvonne
GREEN Ana María
GUERRA Amalia
GUERRA Catalina. Des-a-cuer-do. Secretaria de cultura.Guadalajara.2000.60 págs.
GUERRA Flores Eva
GUTIÉRREZ Richaud Cristina
HIDALGO María Luisa
HIEMER García Gloria Marina
Hilda
Figueroa (1951)
Irma
Peiro (1952)
JIMËNEZ Valencia Otila SRS
LEVY Elsa.
LEVY Elsa.
Julia Acosta (1943)
Laura
Solórzano (1961)
Lavinia
Cueva (1944)
Leticia
Villagarcía 1954
LEVY Ruth
Livier
Navarrete (1897)
LÓPEZ Portillo Margarita
LÓPEZ Lomas Estela
Alicia (Esalí)
Ma.
Del Carmen Antonio Hatem (1947?) Maribel Coll
María Luisa
Burillo (1945)
Marisa
García (1959)
Martha Eugenia
Martín del Campo
MARTÍN Del Campo Martha
Eugenia
MARTÍNEZ Angélica
MARTÍNEZ Lamarque Cecilia
MOJICA Concha
Mónica
Nepote (1970)
MORA Ledezma Margarita
MORALES Rosario
MORENO Eloísa
MORO Dora
MUNGUIA de Aveleyra Mateana
NAVARRETE Livier
NEPOTE Mónica
Nila
Amaral Otáñez Helia García Pérez (1952)
Oralia
da Silva
PADILLA Clara Hilda
PADILLA Siria
PALACIOS Berónica
PEIRO Irma.Porque el tiempo es siempre un lugar cualquiera. Secretaria de cultura.Gdl.1996.68 págs.
PEIRO Irma.Porque el tiempo es siempre un lugar cualquiera. Secretaria de cultura.Gdl.1996.68 págs.
Paulina de Barragán
(1933)
PÉREZ Vizcaíno María Cristina
PILAR Armida del
PRECIADO de González Domitila
RAMÍREZ Diez Érica
RICO Carmen. Amapa. Imprenta universitaria. Guadalajara 1961.92 págs.
RICO Carmen. Amapa. Imprenta universitaria. Guadalajara 1961.92 págs.
RICO Flores Sylvia
RIGGEN Teresa. Más allá de la aurora. UNAM.Mex. 1992.Pags
RIGGEN Teresa. Más allá de la aurora. UNAM.Mex. 1992.Pags
RODRÏGUEZ Xitlálitl
ROJAS Beatriz Ofelia
Rosalía
García Román
Rosario Morales
SÁNCHEZ Vaca de Bancalari María LUisa
SEVILLA Sotelo Ma. Triniddad
SILVA Oralia de
SOLÓRZANO Laura.
SOLÓRZANO Laura.
Siria
Padilla Partida Beatriz S. González Méndez (1961) Adriana Leal Ana María Greene
(1963)
Sylvia Rico Flores
TORRES Alejandrina
URIARTE de Atilano Chayo(1912)
URIBE Rebeca
VALENCIA de Ibáñez Margarita
VALLEJO Antonia
VARELA Estela
VELÁZQUEZ Gloria
VERA Carmen Libertad
VERGARA Gloria
VILLAGARCÏA Leticia
VILLEGAS Orozco, Milagros Del libro "Memorias de
poemas" E/A. Gdl. 2011.
Virginia Arreola
Zúñiga
Virginia Barreto
Núñez
Xóchitl Díaz de
León (1920)
Zelene Bueno
(1961)
ZÚÑIGA Olivia (1916 - 1992)
sábado, 26 de septiembre de 2015
ADELANTO DE TINTA 50
COMO DE AGUA
Camino
y a cada paso regreso
al origen de mi desconsuelo.
Los ojos sin mirar,
ven cómo mi voz enmudece a voluntad.
Mis oídos se cierran a cualquier murmullo
que no sea tu voz .
Brazos anhelantes por estrechar tu cuerpo
ahora frío, insensible, ausente.
La mente, ofuscada.
Pensamientos etéreos, eternos
flotan en el Limbo de mi soledad.
Alados pies
cansados de ir y venir
por senderos de nubes algodonadas
¡Búsqueda inútil, ahí no estás!
Te escurriste entre mis manos
-tal vez-
con el último rayo de luz
camino y a cada paso…
Alí Zaidorett (1952)
EL MUNDO ESTÁ LOCO
Ahora que el mundo se ha vuelto loco,
la juventud no sabe que quiere,
a unos les patina el
coco,
otros no sabe ni qué prefieren.
Unos gritando y bailando,
todos como les viene en gana
aunque no más van
brincando
pegando saltos de rana.
Se acabó el
romanticismo,
se fue la época
dorada,
lo juzgan un espejismo
¡Qué mientes! dentro
no tiene nada.
Creen muy tontos a
los viejos,
dicen, del joven es
la sabiduría,
no saben que no están
tan lejos
Si acaso llegan algún
día.
Y si Dios, les
concede llegar
recordarán su pasado
y yo que hoy no quieren escuchar,
lo tendrán muy dentro grabado.
La juventud de hoy
es la vejez del mañana.
Celia Vázquez del
Mercado (1932) Totatiche
viernes, 25 de septiembre de 2015
Adelanto de Tinta # 49
EL MOMO
Cuauhtémoc
era un comprador de usado, tenía su negocio en # 78A de la calle Pavo, entraba
y salía al café como por su casa. Su bazar era muy elemental, no mostraba mucha
mercancía por lo que frecuentemente parecía una oficina vacía. Una mesa que servía
de escritorio, dos tres libros y alguna mercancía colgada en la pared, en
ocasiones mostraba a la entrada una pieza usada, silla antigua de bejuco. Su
ocupación consistía en comprar cosas viejas que ya de antemano tenía vendidas o
encargadas por algún coleccionista, por lo que diario traía suficiente dinero.
El
momo como se le conocía era de aspecto tranquilo, de estatura casi regular,
tirando a bajito, usaba unos lentes de fondo de botella y aparentaba estar en
la madurez, aunque era una de esas personas tragona de años, como se peinaba
para atrás, a veces parecía que traía los pelos parados. Si algo lo distinguía
es que diario andaba bien fajado. Al café iba a jugar y para ello ya llevaba
los números acomodados y con truco, hasta que lo descubrieron.
Entonces
ya no fue tanto al café, y sucedió que un día transitando por la ciudad lo
robaron y le quitaron hasta el último cinco, por tanto su establecimiento
desapareció, su negocio era su capital. Y al querer refaccionarse cometió
fraude, y aun así ya no pudo sostenerse, de tal modo que se fue a vivir para el
norte de la república.
EL
GÜERO CARRIÓN
Llegó
a fines de los ochentas al café, por el tiempo en que en los cafés de
Guadalajara se jugaban los torneos de ajedrez, hoy día, la mayor parte del día
juega ajedrez o dominó, ya tiene sus clientes. En el Treve encontró privilegios
que pocos parroquianos saben y que solo los jugadores conocen. Cuando se queda
después de las 22 horas, hora en que cierran: “Te cobran el tiempo al doble”.
Como llevó amistad con Ramón el dueño, éste le daba la llave del
establecimiento para saliera al terminar de jugar; con la condición de que
anotara lo que consumiera y dejara escrita la hora en que salía. La víspera de
la Navidad, Ramón, a sus amigos-clientes les obsequiaba una botella de brandy,
a eso de medio día bajaba la cortina y a degustar.
Rigoberto
Jaime es nayarita, pariente lejano del legendario Fortino Jaime, estudio en la
normal de ciudad Guzmán y en la Normal Superior de Nayarit, hoy es maestro
jubilado. Durante casi un mes estuvo recibiendo el almuerzo gratis en el café,
hasta que extrañado y queriendo poner fin a tanto obsequio, enfrentó la
situación, pues sospechaba que las atenciones se debieran a que tendría que
pagar con favores sexuales, pero al preguntar a que se debía eso, por respuesta
le dijeron: “es que tú eres el Güero Carrión”.
lunes, 7 de septiembre de 2015
Avance de Tinta # 48
[Carta de José de
la Colina a Juan José Arreola]
Querido amigo:
No hace ni dos días que acabo de estar con usted en el camerino de ese
Teatro
del Caballito -de pecho tan exiguo y de latido tan potente- y ya
este
fino amigo que es Juan Martín me pide con tiránica premura
"las
cuartillas para lo de Poesía en Voz Alta",
olvidando acaso que de
crítico
teatral yo sólo tengo una cosa, que rara
vez tienen los críticos:
entusiasmo. Los críticos -esos señores vestidos de negro que avanzan
sus
arrugadas narices desde aquel palco-
dirán a coro: No es suficiente.
Y en
efecto, ya lo sé, no es suficiente. Por eso, lo que viene a renglón
seguido
no es una crítica, ni siquiera una
crónica. Es una carta, simple
y
llanamente. ("Como su nombre lo indica",
diría Tito Monterroso.)
En un artículo
publicado en el anterior número de esta revista -en el cual, inconscientemente,
entré
al palco de los señores vestidos de negro- me fui por las ramas y dejé casi
todo por decir acerca de Poesía en Voz Alta. Entre las cosas que apenas alcancé
a apuntar estaba mi idea de que ustedes inician algo revolucionario. Revolucionario no porque el afán de
originalidad impere sobre cualquier otra intención, o porque quieran ustedes
fusilar a todos los profesionales del teatro en nuestro medio -líbrense de
tales malsanas ideas-, sino porque han
devuelto el teatro a quien lo trabaja con amor de artista y de artesano: lo han
rescatado para el arte.
Apunté también el espíritu de juego con que
iniciaron esta revolución (así se iniciarían muchas). Ese Caballito se me
antoja un caballito de madera, se me figura Clavileño: artefacto aleve e
irrisorio para los cuerdos tontos. pero vivo y lanzado a los castillos del aire
para los que tienen una bendita locura y su migaja de fe. Porque sí, después de
ver cosas como El Paseo de Buster Keaton
o El Salón del Automóvil hay gente
que sale diciendo: "Esto es cosa de locos".
Pero no hay que
tomarlos en cuenta, Cría cuervos y te
sacarán los ojos
Afortunadamente,
ustedes tienen ya un público que, -unos más, otros menos- sabe que el arte tiene mil rostros y que
incluso uno de esos rostros cumple la misión de reírse del arte. Tal rostro
aparece en algunas de las obras de Lorca y en las de Tardieu e Ionesco. Es el
arte jugando con el arte, riéndose del arte, o mejor dicho de esa caparazón de
tópicos que tenían ahogado al arte el arte .Risa
liberadora, sátira noble: sometiéndose, l caricaturizar Tara Patra, en los
Apartes, a la Muchacha Romántica, los hace con tanta ternura, con tal delicadeza,
que la burla se convierte en redención (ni más ni menos, casi como en las obras
de Cervantes, de Gogol, de Chaplin). Cuando Mac Gregor pierde “una nariz para
ver mejor”, o cuando usted mismo en papel de agente vendedor -en El
salón del Automóvil- dice:”Es un coche completamente francés un Racine de
quince ruedas, pero fácilmente puede agregarle la cuarta”, alguno dirá que todo
esto es locura, pero sólo si confunde la locura con un legítimo y furioso deseo
de juventud. ¿ Porqué el arte ha de ser matemáticas, por que en 2 y 2 han de ser
4?
Pero cuando el juego
se eleva, cuando funde matemáticas y locura, se llama poesía, y aquí me refiero
la obra de Octavio Paz, La Hija de Rapaccini.
Hace mucho tiempo que
no se ha visto en las tablas mexicanas una obra tan bella y tan realista. Realista,
he dicho bien. El mundo dramático en la obra de Paz. Es de una realidad y de
una vigencia escalofriante: el conflicto entre abstracción y naturaleza, entre
el demonismo y el autor. Rapaccini: el gran soñador, el inquieto, el que busca
el porqué. El creador, y los amantes: la tierra, los cielos, el olvido de uno,
mismo la soledad de cada uno. Conocía la obra en fragmentos de ensayos -esos maravillosos ensayos del grupo de
ustedes, esos fervorosos, atentos ensayos- y aunque me gustaba, me parecía de poco valor
dramático.
La noche del estreno
reconocí mi gran error. No se puede hablar del amor del valor dramático de una
obra -aún de una obra tan excelente como la de Paz- si no se la ve viva sobre
las tablas. Estuve desprevenido de la fuerza y convicción con que todos ustedes
actuaron, y así el hecho fue para mí milagroso. Aquellas hermosas lágrimas de Manolita
Saavedra debieron de verse desde el mismísimo Olimpo. Realmente, no eran
espectáculo para mortales.
Al mencionar aquí los
nombres de ustedes -Héctor Mendoza, Octavio Paz, Leonora Carrington, Juan
Soriano, Joaquín Gutiérrez Heras, Héctor Godoy, Rosenda Monteros, Tara Parra,
Carlos Castaño, Juan José Arreola, Eduardo Mac Gregor, María Luisa Elío, Carlos
Fernández, Ana María Hernández, Manola Saavedra…- estoy imaginándolos como hace
-más o menos- unas veinticuatro horas, concentrados todos en un núcleo de
nervios, esfuerzo, fiebre, gozo y asombro, lanzados a la creación de seres de carne y hueso, de pasiones, de belleza,
de misterio; lanzados todos con el espíritu gemelo al del primer glorioso antecesor
nuestro que tuvo la ocurrencia de hacer teatro. He notado, sin embargo, amigo Arreola, pequeños
resbalones, sutiles resbalones en el camino de Poesía en Voz Alta. Me parece que en este segundo programase han
olvidado ustedes un poco del verbo, ese "verbo" que tanto traje y
llevé en mi anterior artículo. Se han engolosinado un poco con la atmósfera, han adornado mucho el espacio del escenario.
A usted, en La Hija de Rapaccini, las macetas y las
plantas le estorban la acción. En el primer programa todo era más limpio, más
claro, más desnudo: era el tiempo del escenario lo que adornaban. La labor de Soriano
y de Leonora Carrington en este segundo programa,es hermosa, pero tal vez debió
ser más sobria y dejar que personaje y gesto
se recortaran más.
De cualquier modo,
la cosa marcha bien. Tengo entendido -¿ me lo dijo usted?-- que tienen en
cartera un esperpento de Valle Inclán, más cosas de Ionesco, de Lorca, de León
Felipe. Se abre un maravilloso campo de vivencias artísticas. Afortunado suceso
es que se haya usted ligado al teatro; su amor por la palabra, su madurez
artística y esa energía espiritual que va hacia lo nuevo sin ignorarla
tradición ni detenerla, sino avanzando con ella, todo, en fin lo que es usted
para quienes como yo le admiran y le quieren, nos hacen esperar cosas que a la
piedras harán hablar. Con un saludo para Orso, y un abrazo de
José de la Colina.
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